Artículos de opinión

The Last of Us, el arte de finalizar una historia

Joel y Ellie | Fan art por Benlo

AVISO: Este artículo contiene, como es obvio, spoilers de The Last of Us, ya que voy a hablar de su final. Advertido quedas.

El tema de contar historias en los videojuegos es algo que aún muchos desarrolladores tienen como asignatura pendiente. Ya sea porque no consiguen explotar todas las posibilidades de las que da de sí el medio o, lo que es bastante más probable, porque no quieren hacerlo. Para eso ya están las películas ¿verdad? Lo que los jugadores quieren son mapas gigantescos, un arsenal de armas casi infinito, misiones secundarias por doquier y modo online.

Sí, lo que acabo de definir es prácticamente Borderlands. El ejemplo perfecto de videojuego que echa mano de un argumento típico a más no poder y que sirve solo como excusa para poner al jugador a pegar tiros, subir de nivel y equiparse (en Borderlands 2 al menos introdujeron un villano carismático). Y como este hay tantos otros títulos cuyo guión se vuelve tan predecible no por seguir los cánones hollywoodienses o del Héroe de las Mil Caras de Campbell que ya todos nos sabemos de memoria, sino por ser “muy de videojuego”.

Borderlands | Gearbox Software

Borderlands | Gearbox Software

Curiosamente, los juegos que luego se suelen quedar en la memoria de los jugadores no son estos AAA’s que vemos en cada E3 prometiéndonos un contenido tan abrumador que duele la cabeza solo de pensarlo. Bueno sí, estos también pueden hacerlo, pero solo si quién los hace se llama Rockstar. Los juegos que la gran mayoría de jugadores atesora en sus recuerdos son algún Final Fantasy, alguna saga episódica de TellTale, o algún indie que se acabaron en una sola noche y con el que acabaron llorando a moco tendido. Porque lo que nos llega de verdad son las buenas historias.

Tengo amigos que, aunque juegan a videojuegos, no son grandes conocedores del medio y se dejan llevar por estas promesas de juegos enormes y de gráficos apabullantes. Y sin embargo, varios de ellos quedaron absolutamente prendados por Bioshock Infinite (alguno hasta exclama cada vez que lo menciona que es el mejor juego que ha jugado nunca), un título que ni de lejos te ofrece las mismas posibilidades que, por ejemplo, Skyrim o cualquier Assassin’s Creed a partir del segundo. Tristemente, con Bioshock Infinite sí que es cierto que hoy en día no se recuerda tanto como cabría esperar de un título de semejante calibre. Mayormente porque quedó rápidamente eclipsado a los pocos meses de su salida por los otros mastodontes que salieron ese mismo año. Pero precisamente es de uno de esos mastodontes del que vamos a hablar ahora.

Bioshock Infinite | Irrational Games

Bioshock Infinite | Irrational Games

Ese mastodonte no es otro que The Last of Us, un absoluto éxito que coronó a PS3 el día inmediato en que se lanzó el juego. En poco tiempo, todos los reportajes sobre los mejores juegos de la generación o sobre juegos con grandes historias lo endiosaban hasta el infinito. Yo, como fan de Naughty Dog, esperaba muchísimo de ese juego. Y vaya si esperé, porque no fue hasta la semana pasada cuando por fin pude jugarlo y acabármelo. Dos años después de su lanzamiento y cuando todo el mundo ya ha dicho todo lo que había que decir de él, sí señor.

Y no pudo haber merecido más la pena, pues disfruté cada segundo que pasé jugando a The Last of Us. Me sentía en plena conexión con sus personajes, me preocupaba por ellos y por su evolución, y tanto ellos como su guión siempre conseguían sorprenderme. Ah y por cierto, no voy a hablar de casi nada relativo a sus mecánicas jugables ya que no es de eso de lo que trata este artículo.

Lo más sorprendente de todo es precisamente lo que acabo de comentar, que The Last of Us consiga sorprender siendo otra historia más sobre un apocalipsis zombie. La obra de Naughty Dog se une para formar las que yo diría que son las únicas tres obras sobre apocalipsis zombie que me gustan, junto a Shaun of the Dead y I Am a Hero. Pero mientras que una me conquista por su humor y la otra por su tratamiento del terror y el suspense, The Last of Us lo hace por la narrativa humana tan magnífica de la que hace gala.

Lo primero de todo: a todo esto contribuye que los diálogos estén genialmente escritos. Nunca se sienten fuera de lugar, son completamente naturales y trascendentales para comprender a los personajes, ya sea poniéndonos los pelos de punta o haciéndonos soltar una risotada inofensiva en un mundo en el que todo cuanto nos rodea se está viniendo a bajo.

Y es que este juego no trata sobre encontrar y preservar la cura para la humanidad como nos hace creer en su superficie. Trata sobre cómo Joel y Ellie deben afrontar la hostilidad del mundo cruel en el que les ha tocado vivir, cada uno desde su propia perspectiva. El juego entero tiene como propósito principal construir la relación entre ambos. Si The Last of Us hubiera sido desarrollado con otras miras, no habrían existido las partes de Henry y Sam, o la de David. Y si lo hubieran hecho, habrían sido tratadas como mero relleno. Sin embargo, para mi fueron de los momentos más impactantes que viví durante el viaje con Joel y Ellie. Y es precisamente ese lazo que el juego lleva forjando durante las 14 horas que llevamos en él lo que da lugar a la consecución de un final completamente lógico, creíble, y aún así sorprendentemente desgarrador.

Joel y Ellie en The Last of Us | Naughty Dog

Joel y Ellie en The Last of Us | Naughty Dog

Un final que vale sí, no es tan impactante como el del anteriormente mencionado Bioschock Infinite, pero es que tampoco quiere serlo. Infinite guarda toda su artillería pesada para ese final, para dejarnos con la boca abierta con una revelación argumental tras otra. The Last of Us no nos revela casi nada, no lo necesita. Solo hace las cosas de forma coherente consigo mismo.

Tampoco necesita matar a Joel o a Ellie para darle un dramatismo exagerado con el que buscar la lágrima fácil, como muchos habrían hecho. Lo único que quiere es mostrar en qué se ha convertido la relación que se ha ido construyendo a lo largo de todo el juego y hasta dónde están dispuestos a llegar sus protagonistas por ella. Cualquier héroe habría dejado a Ellie sacrificarse para salvar el mundo, pues eso era lo que ella habría querido. Y hala, eso habría bastado. El juego habría acabado bien, el mundo se habría salvado, pero Ellie habría muerto al final dejando al jugador algo triste. Y ni siquiera su muerte habría importado tanto ya que, después de todo, es ya el final del juego y este ha acabado bien ¿no?

Pero Joel no es ningún héroe. Es lo que nos han venido mostrando durante todo el juego y es lo que han seguido haciendo al final. Joel manda al carajo al mundo entero por sus deseos egoístas. Unos deseos completamente comprensibles, especialmente cuando el juego nos hace revivir la escena del prólogo en la que Joel lleva a Sarah en brazos cuando comienza el apocalipsis, solo que esta vez a quien llevamos es a Ellie. No es nuestra hija, pero la llevamos con el mismo propósito y cariño. Queremos salvarla como sea y no vamos a dejar que esos cabrones la toquen.

Y esto lo refleja a la perfección el magistral ejercicio narrativo que supone la entrada de Joel al quirófano donde están poniéndose a punto para la operación de Ellie. El juego no te da ninguna indicación, lo que haces lo haces por instinto. Y yo, por instinto, maté a tiros a todos los indefensos doctores sin pensármelo dos veces. Otros jugadores habrán sido más benévolos y optarían por llevársela sin causar un estropicio, pero no yo. Porque, como ya he dicho, no pienso dejar que esos cabrones la toquen.

Joel cargando con Ellie para salvar su vida | Captura de YouTube

Joel cargando con Ellie para salvar su vida | Captura de YouTube

Y es que ese, al fin y al cabo, es el mensaje que el juego nos ha ido comunicando todo el rato desde que le dimos a comenzar una nueva partida. El mundo se ha ido al traste por culpa de una infección sí, pero el mayor peligro no son los infectados, sino el propio ser humano. Los enfrentamientos contra los infectados no tienen mayor relevancia que la de ser un obstáculo más. Sin embargo, las grandes amenazas a las que hacemos frente son de otra índole. Son cazadores que hacen las veces de piratas en tierra. Son un grupo de supervivientes caníbales que buscan venganza por la muerte de sus amigos. Son un ejército de resistencia que quiere acabar con la vida de una niña para salvar el mundo. Y son un hombre viejo que recurrirá a todas las atrocidades que hagan falta para salvar a esa niña por sus propios caprichos egoístas.

Y después de todo, ese hombre viejo consigue salirse con la suya. Ya en el último compás del juego, este nos deja controlar a Ellie. Esto no es algo casual ni mucho menos. Recordemos que el juego lo comenzamos controlando a Sarah, la hija de Joel. Y ahora lo terminamos controlando a Ellie, señal de en qué se ha convertido la relación entre ambos al final. Y es en este último momento cuando Joel ni siquiera es capaz de decirle la verdad sobre lo que sucedió a la persona a la que ahora más quiere en el mundo. Un acto de egoísmo que no tiene fin.

Un final valiente y perfecto. Una obra redonda y tajante a nivel argumental. Ni hace uso de cliffhangers forzados tras los créditos para dar a entender que podría continuar de alguna forma, ni está concebida desde un principio para que acabe en uno (una práctica que no rebosa humildad precisamente y de la que hacen gala muchos AAA’s que se creen más de lo que son).

El mundo también puede ser un buen lugar a veces | Kotaku

El mundo también puede ser un buen lugar a veces | Kotaku

Pero, como no podía ser de otra forma tratándose de uno de los videojuegos revelación más exitosos de los últimos años, que va a tener una secuela es algo cantado. Sí, desde luego que The Last of Us habría quedado en una obra maravillosamente cerrada sino fuera porque hay que vender. Ahora bien, llega la pregunta que todo el mundo se está haciendo: ¿Sobre qué leches va a tratar esta posible secuela?

Por ahora la mayor confirmación que tenemos es la de Nolan North, actor que da vida a Nathan Drake en Uncharted y a David en The Last of Us. Supuestamente, él está trabajando ahora mismo en la secuela así que cabría esperar que apareciera David en ella. Pero David murió en The Last of Us. Entonces ¿podría ser una precuela? O eso, o es que en Naughty Dog no importa mucho eso de repetir actores de doblaje para personajes distintos.

Aunque sí, una precuela parece lo más probable, y más teniendo ese final. O eso me gustaría creer, ya que continuar la historia de Joel y Ellie tras ese cierre es algo soberanamente absurdo y supongo que las prodigiosas mentes que se encuentran tras el guión de The Last of Us serán capaces de darse cuenta de ello.

Muchas voces se han alzado en contra de esta posible secuela, clamando que el juego es una historia perfectamente redonda que no necesita expandirse de ningún modo. Y en el fondo no les falta razón pero, haciendo un poco de ejercicio lógico, ¿por qué iba una nueva entrega a empañar la magnificiencia del original? The Last of Us siempre estará ahí como videojuego propio y único, se podrá seguir disfrutando y seguirá siendo tan genial como lo es ahora. Se puede expandir su universo contándonos historias distintas, ya sea en forma de precuela o incluso de secuela pero con personajes diferentes, como ya hiciera Bioshock 2, pero eso no va a cambiar al juego original en absoluto. Naturalmente estos serían productos para aprovechar su éxito y sacar la mayor cantidad de dinero posible de su nombre, pero estamos hablando de Naughty Dog, ¿acaso esperas un mal juego?

"Lo juro" | Pixel art por Ben3555

“Lo juro” | Pixel art por Ben3555

No obstante, tal y como he dicho hace un momento, no le quito razón a sus detractores. Volviendo al principio, The Last of Us no es la historia de un apocalipsis zombi que ha puesto en jaque al mundo. Es la historia de Joel y Ellie, y de nadie más. Por mucho que saquen un nuevo juego con mecánicas jugables mucho más pulidas y nuevos personajes con otras historias, para mi no será The Last of Us del todo. Porque The Last of Us son Joel y Ellie, Ellie y Joel, y son ellos dos y su relación los que hacen tan grande a este juego.

Claro que, también pueden optar por la vía Bioshock Infinite a la hora de hacer una secuela y conquistarme aún más. Solo el tiempo lo dirá.

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