Artículos de opinión

Cuando los videojuegos de Disney eran buenos

A pesar de que hoy no tienen demasiada reputación, la leyenda cuenta que existió una época en la que videojuegos de Disney eran buenos.

Mickey’s Wild Adventure, Hércules, Tarzán, Toy Story 2… son muchos los videojuegos de Disney pertenecientes a la primera PlayStation y que, todavía hoy, permanecen en el recuerdo de un gran número de jugadores. Aunque no lo parezca, hubo una época en la que éstos eran buenos.

Los videojuegos que surgen para complementar el lanzamiento de una película tienen un propósito bastante claro: promocionar el largometraje. Por ello, en muchas ocasiones se trata de un producto bastante deficiente y que solo busca cumplir con unas mínimas expectativas.  Sin embargo, también existen excepciones, y gran parte de ellas las podemos encontrar en la primera videoconsola de sobremesa lanzada por Sony.

Obviando el caso de Disney Infinity, el resto de títulos actuales no suelen encontrarse a la altura de lo esperado. Sin embargo, en PSX era muy diferente. Durante la década de los 90, los videojuegos de Disney llegaron a alzarse como grandes referentes dentro del género de plataformas, tan común y popular en PSX.

Hércules | Daniel's Game Vault

Hércules | Daniel’s Game Vault

El único objetivo de aquellos títulos era esquivar obstáculos mientras avanzábamos por un scroll lateral, una mecánica tan sencilla como efectiva (si ésta se encuentra bien llevada). Surgieron obras como Hércules, que al igual que Rayman utilizaba el 2D como principal baza para mostrar sus niveles. Aun así, en algunas fases también apostaba por tener varios niveles de profundidad, o directamente otras en las que, como en Crash Bandicoot, se optaba por el 3D en niveles donde teníamos que huir de un objeto que avanzaba hacia nosotros.

Algunos, como Mickey’s Wild Adventure, incluso eran originales e intentaban aportar algo fresco al género. De hecho, solo hay que recordar su fase inicial en donde manejábamos al Mickey perteneciente al primer corto de Disney con todas las características propias de éste: blanco y negro, baja cantidad de fps, saltos de imagen… etc. Esto es algo que años después se intentaría recuperar con Epic Mickey, el cual apareció en 2010 para Wii.

Mickey's Wild Adventure | Disney

Mickey’s Wild Adventure | Disney

Bajo la apariencia de dibujos animados, son el claro ejemplo de cómo los prejuicios no suelen ser ciertos. Así, tener la etiqueta de “juego Disney” no implicaba tener un título fácil e infantil, sino que éste se encontraba destinado a todas las edades. Algunos niveles de Tarzán o Aladdin tenían una curva de dificultad que avanzaba progresivamente según avanzábamos, llegando a convertirse en un reto hasta para aquellos jugadores más experimentados.

Era precisamente en su sencillez donde radicaba la esencia de estos videojuegos. Quizá con el paso al 3D (como con Monstruos S.A.) se perdió algo de calidad, ya que los títulos empezaban a requerir un desarrollo más elevado. Cuanto más se intentaba ofrecer, más patente quedaban las carencias de estos títulos, los cuales no estaban preparados para ofrecer algunas de las mecánicas que intentaban mostrar. Así, conforme la industria de los videojuegos avanzaba, cada vez se necesitaban más recursos para desarrollar un videojuego que se encontrase a la altura. Por ello, el presupuesto que tienen los títulos vinculados a los lanzamientos cinematográficos fue más ajustado conforme pasaba el tiempo.

Todo esto cambió con PS2. Videojuegos como Los Increíbles, Buscando a Nemo o Cars son bastante mediocres. No ofrecen nada más que un título sencillo complementario al lanzamiento del largometraje. Por lo tanto, dejan de ser un producto auténtico para convertirse en uno complementario, cuya única intención es la de prologar el éxito dela película. Lo mejor que se ha hecho es Toy Story 3, y la principal virtud no era el título en sí, sino un modo que llamaron *Toy Box* que más tarde pasaría a ser lo que hoy en día conocemos como Disney Infinity.

Disney Infinity | Disney

Disney Infinity | Disney

Seamos sinceros, Cars nunca va a ser un referente de los videojuegos de conducción. Entonces, quizá el problema está en intentar implantar las mecánicas que sí deben tener esos títulos desarrollados por grandes estudios. Imaginad por un momento que estos videojuegos aprovechasen plataformas como PSN para lanzar títulos indie que, además de ser más baratos, también pueden ser más creativos y de mayor calidad. ¿El problema? Que cuando un niño arrastre a su padre para ir a Game, ese videojuego no estará en el estante. Y eso, obviamente no le interesa a Disney.

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