Artículos de opinión

Juego grande, ande o no ande

ImmorTall, otro juego corto, pero grande. | Metzopaino
ImmorTall, otro juego corto, pero grande. | Metzopaino

Medir los videojuegos por su duración. Valorar positivamente a un “juego grande” antes que a uno que dure menos. Estigmas de los que hay que librarse.

Burro grande ande o no ande. El refranero español conoce bien a la sociedad para la que fue creado, una sociedad que al parecer no avanza demasiado teniendo en cuenta que estas breves frases siguen vigentes hoy en día, a pesar de que su nacimiento queda ya bastante lejos. Burro grande ande o no ande, ¿quién le iba a decir a la persona que dijo por primera vez esta frase que siglos más tarde habría gente que siguiera haciendo uso de esa filosofía?

Según los analistas de videojuegos, un título será sistemáticamente mejor mientras más horas dure su historia.

Cuando leo algunos de esos infernales análisis de videojuegos en los que se preocupan mucho de hablar detallada e impersonalmente de los aspectos técnicos más anodinos, puedo observar que una de las categorías que suelen “rellenar” es la de duración. Según los analistas de videojuegos, un título será sistemáticamente mejor mientras más horas dure su historia. Burro grande ande o no ande. Una buena nota -algo importantísimo hoy en día- depende en gran manera de la cantidad de tiempo que tarde el analista en llegar hasta su final.

Así, podemos encontrar cómo un “juego grande” tiene mejor valoración que otros títulos cuya duración no llega al mínimo estipulado por los influencers de turno. No ocurre en otras expresiones artísticas, por ejemplo en el cine se premia a aquellos films que saben contar la historia que quieren en su tiempo justo, sin excederse ni quedarse corto, la crítica y el público saben reconocer y castigan a aquellos títulos que introducen relleno sólo para contentar a las distribuidoras de contenido.

Don't look back, un juego que no dura más de 15 minutos. | Vandal

Don’t look back, un juego que no dura más de 15 minutos. | Vandal

Muchas veces he oído decir que a una película “le sobra una hora” (por ejemplo) y pocas veces he escuchado eso mismo de un videojuego. Dentro del mundo indie tenemos juegos que han recibido ese tipo de críticas, puesto que es común en el panorama independiente que los títulos no tengan una duración exacerbada. A The Park se le achacó que durase poco, algo que fue rebatido de la siguiente manera por mi compañero Jonathan León: “Hay quien que ha criticado a The Park por ser excesivamente corto. Para nada, el juego dura lo que se propone y cualquier intento de alargarlo solo habría resultado aún peor”.

Metal Gear Solid V en pixelart. | Einsbern

Metal Gear Solid V en pixelart. | Einsbern

También ocurre esto con juegos triple A. Hablemos del caso de Metal Gear Solid V y cómo la prensa se dedicó a criticar la duración de Ground Zeroes y, más tarde, alabó la de The Phantom Pain. Juego grande contra juego “pequeño”. Dio igual que el prólogo contase lo que quería contar en pocas horas de juego y que su hermano mayor estuviera relleno de misiones innecesarias y repetitivas; The Phantom Pain es necesariamente mejor que Ground Zeroes porque dura más.

¿Qué pensarán los aclamados analistas de videojuegos de esos títulos que duran menos de 10 minutos pero que lanzan un potente mensaje? Hablo de juegos como One Chance, en el que tienes una oportunidad para decidir qué harás ante un apocalipsis mundial que tú mismo has creado, o Loved, el juego que intentará hacerte sentir mal a cada paso que des.

Parece una broma que a estas alturas haya que decir que un juego grande no es más grande por lo que dure su historia, que lo interesante es que transmita lo que quiere transmitir en el tiempo adecuado para ello. Personalmente prefiero un Everyday the same dream, que me impacte en 15 minutos, antes que un MGS V: The Phantom Pain que me deje frío después de dedicarle un mes.

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