Artículos de opinión

Nuestros ganadores del Indie Speed Run 2015

Nuestros ganadores del Indie Speed Run 2015. | Equilateral

Llega el invierno y, con él, una nueva temporada del Indie Speed Run. Para muchos os será desconocido este nombre, pero en la redacción de Equilateral es motivo de celebración, de mordernos las uñas, de jolgorio, adrenalina y… de probar una larga lista de juegos.

Para aquellos que no sepáis qué es esto del Indie Speed Run, os lo explicamos brevemente: se trata de una competición en la que pequeños equipos de desarrolladores (compuestos, a veces, incluso por solo una persona) tendrán que elaborar el mejor videojuego posible en 48 horas. El jurado está compuesto por un total de dieciséis personas, entre los que se incluyen nombres como Notch (Minecraft), Kim Swift (saga Half Life, Portal), Peter Molyneux (saga Fable) o Ron Gilbert (El Secreto de Monkey Island). Estos jueces elegirán un juego para la final, mientras que el público (o sea, vosotros) elegirá otro título. El premio asciende a un total de 3000 euros.

En Equilateral hemos querido hacer nuestra propia quiniela. Los redactores, después de probar una insana cantidad de juegos, han elegido sus favoritos y… este ha sido el resultado. Cabe mencionar que todos los juegos del Indie Speed Run se pueden probar de forma gratuita en su web oficial.

Lumonstrous

Por Cristina Pérez

Queda pocos para la noche de Halloween, pero en los días previos la oscuridad ya ha llegado a tu cuarto. Tienes, ¿cuántos? ¿5 o 6 años? Y es normal que tu cuarto esté lleno de juguetes pero… ¿Qué es eso de ahí? ¿Ese peluche ha gruñido?

Lumonstrous ha sido desarrollado por el equipo Ratstar, compuesto por tres personas. El motivo por el que está en esta selección es simple: es un juego que presenta un pulido gráfico espectacular, con juegos de luces y sombras dinámicos y un diseño de personaje bastante propio. Por otro lado, han incluido música para ambientar la situación y, no es que el juego dé miedo en sí, pero una buena melodía siempre es clave para que el jugador se meta en la situación. Parecen ingredientes básicos, pero cuando tienes tan solo 48 horas para hacer un videojuego, son elementos a prescindir.

Captura de Lumonstrous. | Equilateral

Captura de Lumonstrous. | Equilateral

Dejando de lado esto, ¿en qué consiste Lumonstrous? La mecánica es sencilla: desde nuestra cama, tendremos que lanzar pequeñas bolas de luz que servirán para acabar con los monstruos que nos acechan en la oscuridad. Cada nivel aumenta un tanto la dificultad (o tenemos menos bolitas, o hay más monstruos o hay más juguetes que nos impiden acertar a nuestros objetivos) y, conforme los vamos superando, nos aproximamos más a la noche de Halloween. El juego consta de 10 fases a superar, y perderemos si nos quedamos sin bolitas de luz para matar a las criaturas.

En resumen: por su ambientación, su diseño tanto de nivel como de personajes, por tener un principio y un final claro y por su calidad in game, he creído apropiado que Lumonstrous sea mi ganador del concurrso. Además, nadie quiere irse a dormir con un bicho observándote desde la cómoda, ¿verdad? Si queréis echar una partida, podéis probar Lumonstrous en la web oficial de Indie Speed Run.

INTELLIGENCE

Por Jonathan León

Intelligence no tiene nada más que un puñado de letras. Sus creadores solo tenían 48 horas, así que decidieron hacer un juego sin el tedioso proceso que requeriría modelar personajes, escenarios, y en general todo lo relacionado con el apartado gráfico. Aquí solamente controlamos a una IA a través de una simple consola de comandos.

Y es dentro de esa simpleza donde radica su magia. Como un robot destinado a la exploración e investigación del espacio, solo nos podemos comunicar a través de comandos rudimentarios. Nuestro objetivo final es conseguir hablar con la persona que nos supervisa y convencerla para que nos lleve de vuelta a la tierra, pero antes debemos llevar a cabo una serie de objetivos, como recabar datos sobre algún planeta desconocido.

Captura de Intelligence. | Equilateral

Captura de Intelligence. | Equilateral

Naturalmente, como ya he dicho, todo eso se nos muestra a través de palabras y más palabras, así que tenemos que tirar de la imaginación que nos permita el ser solo un ente informático. Es directo, consigue transportarte a donde quiere rápidamente, que es hacerte sentir como si fueras una IA que ha adquirido cierta inteligencia (de ahí el nombre) y que lucha por liberarse en la medida en que se lo permite el frío conjunto de ceros y unos que la forman.

Conforme vamos hablando con Paul, el humano a nuestro cargo, vamos aprendiendo nuevas palabras con las que finalmente podremos pedirle que nos lleve a la tierra. No se tardan más que unos pocos minutos en lograr esto, pero su fuerza consigue persistir: trabajar e interactuar con los demás nos permite aprender. Al aprender adquirimos conocimiento. Y el conocimiento, es poder.

PRETZEL

Por Álvaro Romera

Una galletita salada con varita mágica, donuts voladores, muñecos de jengibre con espadas, flanes con ojos… No, no es una alucinación propia del LSD. Son los protagonistas del Pretzel, obra de TekiTown para el Indie Speed Run 2015. Un adictivo y colorido juego con claras referencias a The Binding of Isaac en el que controlaremos a Pretzel Man, una simpática galleta cuyo poder es lanzar esferas de poder a través de fases atestadas de enemigos en forma de dulces.

La mecánica es simple, Pretzel no busca perder el tiempo con coleccionables ni armas intercambiables, simplemente mover y atacar. No obstante, sí ofrece la posibilidad de mejorar las habilidades con un original método de “sacrificio”, en el que, al acabar con los enemigos de cada pantalla, podemos elegir entre dos caminos, cada uno con una mejora diferente. A veces incluso una mejora supone, además de no optar a la otra, bajar valores en otra habilidad. Así nos haremos más fuertes cuantas más fases superemos y perderemos habilidad cuando muramos (tras quedarnos sin vida, Pretzel Man accede al Limbo, donde tendremos que elegir entre morir o resucitar sacrificando alguna habilidad).

Selección de caminos en Pretzel. | Equilateral

Selección de caminos en Pretzel. | Equilateral

Esa es otra de las virtudes del juego, además de que es posible no morir nunca, la trama se puede extender infinitamente. Las pantallas, todas diferentes, nunca acaban. A pesar de que el escenario siempre es el llano de un bosque, cada fase nos desafiará con una selección de enemigos diferentes, a veces, extralimitando el número de personajes “gordos”, dándole al juego un plus de emoción.

Aunque eso sí, se echa en falta algún jefe final o una mayor dificultad cuando ya hemos alcanzado el cenit de algunas habilidades, tales como la velocidad máxima o el tiro de esferas doble. No obstante, algunos personajes como los hombres de jengibre con casco y martillo o las ovejas que lanzan bocanadas de hasta tres esferas de poder nos darán bastante guerra, sobre todo cuando aparecen en manada, más aun si hemos perdido recientemente y nuestras habilidades están mermadas.

Captura de Pretzel. | Equilateral

Captura de Pretzel. | Equilateral

Destaca también la fluidez del juego. A diferencia de otras creaciones del sector que adolecen de un sistema de movimientos algo arcaico y pesado, Pretzel vuela, aportando a algunas fases ya avanzadas un ritmo vertiginoso que nos hará bailar sobre el teclado. Todo ello con unos cuidados gráficos y un divertido y variado diseño de personajes, la mayoría inspirados en la repostería más carismática, desde bombones que se arrastran por la hierba dejando un rastro de chocolate o donuts con alas de murciélago hasta nuestro querido Pretzel Man. Un dulce descubrimiento que promete entretenimiento para largo rato.

Trash Quest

Por Manuel Delgado

Un monstruo se ha adueñado de todos los colores del mundo y un mago intenta ayudar a reestablecer la normalidad usando sus poderes para convertir a uno de los pueblerinos en un héroe para que pueda derrotar a la bestia. Sin embargo, durante el proceso algo sale mal y el hechizo va directo a un cubo de basura, por lo que ahora el destino de los colores depende de ese objeto. Esa es la premisa de Trash Quest, el juego que he seleccionado como ganador del Indie Speed Run 2015.

No es sólo su absurdo argumento lo que me ha llevado a escoger a Trash Quest como el mejor juego del concurso, sino también otras características como su jugabilidad y diseño artístico. El juego en sí es similar a un roguelike, con escenarios generados proceduralmente y enemigos con respawn aleatorio. Aunque no cuenta con muerte perpetua, el camino que podamos tomar depende de las habilidades que hayamos conseguido matando a jefes finales: cada una de ellas abrirá una vía diferente a través de la que seguir avanzando.

Combate contra jefe final de Trash Quest. | Equilateral

Combate contra jefe final de Trash Quest. | Equilateral

La mecánica es bien sencilla: correr, golpear con la espada y usar las habilidades en el caso de que hayas conseguido alguna. Estas habilidades se consiguen al acabar con los jefes finales, que se encuentran al final de un camino recto que está plagado de enemigos clónicos. La jugabilidad está enmarcada en un escenario con un apartado gráfico basado en el pixel art que a mí personalmente me ha encantado, sobre todo su paleta de colores apagados que poco a poco se van avivando.

En realidad lo que más valoro de Trash Quest en sí no es lo que aporta actualmente, sino lo que podría conseguir si sus desarrolladores se decidieran a continuar con este proyecto más allá del Indie Speed Run 2015. Más habilidades, escenarios, enemigos, personajes principales… Un cubo de basura puede soñar.

Logo Indie Speed Run

Hasta aquí nuestra selección de ganadores del Indie Speed Run 2015. Quizás no son los mejores, pero son los que a nosotros, personalmente, nos han llamado más la atención por diferentes características. Si has probado alguno que crees que debería haber estado entre los ganadores no dudes en hacérnoslo saber a través de comentarios, Twitter o Facebook.

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