Crossbow Warrior, la paciencia es una virtud. | Equilateral
Críticas

Crossbow Warrior, la paciencia es una virtud

Crossbow Warrior, la paciencia es una virtud. | Equilateral

William Tell, protagonista de Crossbow Warrior, desembarca en Steam para ofrecernos una mezcla de modos de juego repartidos en 29 niveles muy desafiantes.

El juego que nos trae Moby Dick Games junto al estudio de animación Pixcube Animation lleva a William Tell a enfrentarse a los Habsburgo por la liberación de Suiza, pero todo lo referente al personaje y la trama del juego depende de nuestra curiosidad al respecto, porque apenas nos ofrecen unas pinceladas. Si indagamos en el asunto, descubriremos que el protagonista de Crossbow Warrior es toda una imagen legendaria de la Suiza del siglo XIII y que representa un avatar de su independencia.

Empezamos el juego junto a William, un experimentado cazador, cuya vida se verá afectada por la invasión de los Habsburgo, que intentan apoderarse de su tierra. La historia no nos aporta mucho más, llegados a uno de los primeros niveles se nos presenta a Albrecht Gessler, el que será nuestro rival tras imponernos un duro castigo por no arrodillarnos ante su sombrero, símbolo de su poder: atravesar con un virote una manzana colocada sobre la cabeza de nuestro hijo. Desde ese momento, pensamos que ese enfrentamiento va a ser importante en un futuro, que nos va a guiar en nuestra aventura, pero no; a partir de entonces no volveremos a encontrarnos con el villano hasta el final del juego, y la historia corre por nuestra cuenta.

El modo runner es trepidante. | Equilateral

El modo runner es trepidante. | Equilateral

Las andanzas del personaje ya les sirvieron como base en dos entregas anteriores llamadas Eiger Nordwand, siendo ambos títulos endless runner, el primero en vertical, escalando una superficie rocosa saltando entre diferentes plataformas, y el segundo en horizontal. En los tres títulos varios elementos representativos del país y del personaje nos acompañan: el queso nos restaura un poco la salud, el chocolate acelera a William Tell unos segundos, las flores edelweiss nos garantizan el acceso a niveles posteriores y la ballesta nos allana el camino.

El primer Eiger Nordwand llevó a Moby Dick Games a presentarlo como “¡Probablemente el juego más difícil del mundo!”, y a pesar de la exageración, fallar en un salto en el juego implica retroceder una distancia larguísima, y este concepto sigue presente en Crossbow Warrior; muchos niveles nos penalizan si efectuamos mal los saltos, y si caemos al agua, la muerte es instantánea y reinicia todo lo que hayamos reunido, tanto flores como las manzanas ocultas en cada nivel. ¡Ojo! No estoy valorando la dificultad del juego como algo negativo, al contrario, me gustan los desafíos y los completistas van a encontrar en el juego un buen reto.

Este es uno de sus puntos fuertes: lo variable de sus escenarios, tanto en lo visual como en lo jugable.

La experiencia con William Tell, a pesar de sus pegas, es muy completa ya que nos ofrece cuatro modos de juego que se van sucediendo según el nivel en el que estemos, y este es uno de sus puntos fuertes: lo variable de sus escenarios, tanto en lo visual como en lo jugable. Así pues, tenemos cuatro formas de enfrentarnos a Crossbow Warrior según el nivel en el que nos encontremos: runner en el que tendremos que saltar entre plataformas, barca con vista cenital con la que tendremos que esquivar obstáculos, y plataformas de scroll lateral, que ofrece dos variantes: una en la que disparamos en horizontal y otra en profundidad, a lo que llaman sniper mode.

Analizando detenidamente los distintos modos, creo que el que más trabajo ha tenido, tanto por ser el más recurrente como por ser el mejor ejecutado, es el de scroll lateral. No obstante, en su variante sniper, en la que apuntamos la ballesta en profundidad y no lateralmente, se echa en falta un control como el que vimos en CounterSpy, con el que podamos apuntar a toda la pantalla que tenemos visible, y no sólo en línea recta desde el punto en el que estemos.

El apuntado en los niveles sniper podría mejorar. | Equilateral

El apuntado en los niveles sniper podría mejorar. | Equilateral

Por otro lado, los niveles runner, a pesar de que cambian el concepto de juego, y son los segundos que más encontraremos, se vuelven frustrantes en ocasiones debido a que algunas superfícies son difíciles de alcanzar por un aparente mal calibrado del salto. Esto quedaba en evidencia cuando tenía que forzar el momento de saltar hasta algún segundo después de terminar la plataforma para poder alcanzar la siguiente, y resultaba algo molesto, pero al final, tras varios intentos me adaptaba al control y conseguía superar la fase. A fin de cuentas, son las reglas del juego, y nos recuerda que Boson X nos enseñó que el ensayo y error eran esenciales para avanzar.

Si te gustan los retos sin importar la historia que haya detrás, Crossbow Warrior garantiza un rato de duras pruebas en unos entornos preciosos

Lo mejor que se puede decir de Crossbow Warrior es que es bonito, y mucho. A muchos juegos de plataformas les gustaría tener el apartado gráfico del que alardea, en el que, dejando de lado algunos modelos como los osos, tanto personajes como edificios tienen un aire cartoon muy cuidado que recuerda a mundos de plastelina. Personalmente me han encantado las fases de ciudad; tengo debilidad por los edificios, y los niveles en que podía disfrutar visualmente en sus calles me hacían desear romper las normas del scroll lateral y poder perderme en la profundidad de sus fondos.

Los entornos con ciudades son muy detallados. | Equilateral

Los entornos con ciudades son muy detallados. | Equilateral

La paciencia, las ganas de superación y la recompensa final, convierten la aventura de William Tell en un desafío digno que, eso sí, es mucho más disfrutable con un pad y si eres capaz de dejar de lado sus bugs. Si te gustan los retos sin importar la historia que haya detrás, Crossbow Warrior garantiza un rato de duras pruebas en unos entornos preciosos. Me ha recordado a mis primeros tiempos con smartphone, cuando Cut the Rope, Angry Birds y To-Fu eran mis juegos de cada día; tanto en estos como en el que nos atañe hay que conseguir varios objetivos en cada misión y, llegados a estancarnos en algún nivel, cuando consigues superarlo no puedes hacer otra cosa que no sea elevar los brazos triunfalmente, al igual que al final, cuando no obtenemos una cinemática que cierre lo ocurrido, nos complace pensar que el esfuerzo y la superación han sido nuestra recompensa.

Crossbow Warrior, la paciencia es una virtud
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