Reportajes

Mejor indie del 2015

Mejor indie del año 2015. | Equilateral
Mejor indie del 2015. | Equilateral

El año acaba y desde Equilateral queremos despedirlo como se merece. Grandes nombres del sector nos van a ayudar decidir cuál es el mejor indie del 2015.

Como no podía ser de otra forma, este texto lo comenzaremos hablando de este 2015 que ya nos deja. Mayormente en términos de videojuegos indies claro, pero también de algo más. Este ha sido el año en el que ha nacido Equilateral, y también en el que ha cambiado radicalmente. Si eso último no hubiera sucedido, los títulos de los que hoy estaríamos hablando probablemente serían muy distintos. Pero bien está lo que bien acaba, y desde esta nuestra humilde publicación, nos alegramos de poder terminar el año galardonando a aquellos videojuegos independientes que tanto nos han entusiasmado.

No obstante, estos premios no se van a basar únicamente en el criterio de Equilateral, y esto se debe a que en la votación han participado varias personalidades del mundo del periodismo videojueguil y derivados. Este particular jurado está formado ni más ni menos que por Bukkuqui, Isabel Cano, Guillermo G.M., Carlos Gurpegui, Víctor Martínez, Fran Pinto, Nacho Requena, Alberto Venegas y, en representación de la propia Equilateral, nuestro redactor Jonathan León. Cada uno de ellos ha elaborado una lista en la que escogen hasta 12 juegos que consideren que son los mejores y los ha categorizado en base a sus preferencias, dándoles una serie de puntos que van desde 20 hasta solamente 1. Aquellos que ocupen puestos más altos en sus listas correspondientes tendrán más puntos, y por último, el título que acumule más puntos de todos será coronado como mejor juego indie del año 2015 para Equilateral. Es tan simple como eso.

Naturalmente, hay que matizar ciertas cosas. Con esto no pretendemos reflejar ningún tipo de criterio absoluto ni nada por el estilo. Se trata de una votación colectiva en la que cada particular ha depositado sus preferencias personales. Por lo tanto, es muy probable que difiera con muchísimas otras selecciones de GOTYs que tan comunes suelen ser por estas fechas. Asimismo, ninguno de los participantes ha jugado a todos los videojuegos indies que han salido este año. Algo lógico, teniendo en cuenta lo vastísimo que es este mercado y el poco tiempo del que dispone una persona para abarcarlo. De hecho, algunos tampoco han podido jugar al máximo de 12 que proponíamos, así que simplemente les pedimos que seleccionaran aquellos cuantos han podido probar y emitir un juicio sobre ellos.

También hay según que títulos en la lista que hay que aclarar, como es el caso de LISA, con el que nos referimos a su DLC LISA: The Joyful, y no al juego original que salió el año pasado; The Vanishing of Ethan Carter, el cual hemos incluido aquí por su reciente lanzamiento en Unreal Engine 4; Divinity: Original Sin, que ha visto la luz en 2015 en forma de Enhanced Edition, al igual que MIND; o Nuclear Throne, que a pesar de llevar un par de años en early access, ha salido oficialmente hace muy poco. También queremos pedir perdón por aquellos juegos que no hemos incluído en la lista para que fueran votados, como Sunless Sea, Darkest Dungeon o Crypt of the NecroDancer; hemos intentado realizar una selección de los videojuegos representativos de este año, pero ha habido tantos que algunos se nos han pasado y no nos hemos dado cuenta hasta que ya ha sido demasiado tarde. Hemos fallado y por eso nos hemos autoimpuesto un castigo de 40 latigazos.

Aclarado todo esto, os dejamos con las votaciones y finalmente con la lista de ganadores al mejor juego indie de 2015.

 

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Undertale

Sans

“geeeettttt dunked on!” | tobyfox

(54 PUNTOS) La sorpresa del año para muchos. Ahora es difícil no escuchar hablar de él a diario si uno está medianamente puesto en el mundillo de los videojuegos, pero cuando salió allá por septiembre fue algo que prácticamente nadie vio venir. La obra de Toby Fox ha ocupado el TOP 1 en el ranking de videojuegos de 2015 de TotalBiscuit, e incluso fue votado como el mejor juego de la historia en la reciente encuesta de GameFAQs. Por supuesto, las voces discordantes también se han dejado oír a este respecto, pero lo que no se puede negar es que, para unos y para otros, Undertale ha llegado para quedarse en nuestra memoria.

Concebido como un RPG clásico de la escuela de Earthbound, este juego nos propone emprender un viaje a través del subsuelo, una región habitada por los monstruos que en ella se encuentran recluidos. La premisa no tiene mucho misterio, podemos luchar contra ellos, o podemos intentar hacernos sus amigos; no tenemos por qué matar a nadie. Pero si queremos hacerlo, el juego tampoco nos lo va a impedir. Puede parecer un sistema de karma tan típico y binario como el que ya hemos visto cientos de veces en otros títulos, pero lo que hace especial a este es todo lo que se oculta tras él y las implicaciones narrativas que tiene. Undertale es una obra que juega con el jugador y llega a torcer las líneas de lo que está convencionalmente establecido en un videojuego hasta límites nunca antes vistos. Pero ponernos a hablar de ello arruinaría la sorpresa a quienes aún lo tengan pendiente, así que simplemente dejaremos por aquí el artículo que publicamos sobre él hace un tiempo y nos limitaremos a decir que es un juego para el que se necesita mucha, pero que mucha determinación. Bueno, y que además tiene una banda sonora bestial.

Downwell

(55 PUNTOS) Ojiro Fumoto es otro que se ha estrenado a lo grande como desarrollador de videojuegos. El título que ha creado es el ejemplo perfecto de lo que suelen representar los juegos independientes: no necesitas tener más para ser mejor. A veces, en la propia simpleza de lo que haces, al condensar todos los elementos de forma que ninguno sobre ni tampoco falte, es donde está la verdadera grandeza. Y si además lo haces con el único propósito de que sea divertidísimo, y encima lo consigues, te queda una obra sencillamente redonda.

Tal vez te preguntes que de qué va Downwell. Pues, hablando en plata, consiste en dejarse caer por un pozo. ¿Algo más? Bueno sí, hay varios niveles proceduralmente generados y plagados de obstáculos y enemigos a los que podemos derrotar con nuestras asombrosas botas pistola. Como en todo buen roguelike (o roguelite), también nos encontraremos distintas armas y mejoras según vamos avanzando, y por supuesto, muerte permanente. Esta simpleza de la que hablábamos antes se traslada a su vez al apartado gráfico, el cual, sin perder ningún encanto, intenta sobre todo comunicarse con nosotros a través de sus tres colores: negro, blanco y rojo. Lo negro es el fondo, lo blanco es seguro, y lo rojo nos hace daño. Todo funciona sin fisuras en un título que logra que esas partiditas que te echas cuando tienes un poco de tiempo libre sean una de las mejores experiencias lúdicas del año.

The Beginner's Guide

(59 PUNTOS) Este es quizás el puesto más especial de la lista. Hablar de The Beginner’s Guide de la misma forma de la que hablamos del resto de videojuegos no le haría ninguna justicia al título de Davey Wreden. The Stanley Parable fue todo un golpe en la mesa de este autor, uno que desnudaba a los videojuegos y se reía de la relación entre estos y el propio jugador. En su nuevo juego queda muy poco de esa sátira tan característica del anterior. En su lugar, lo que tenemos es un mensaje directo y cargado de sinceridad.

Se trata de una obra que inevitablemente ha reabierto el ya manido debate sobre qué se considera un videojuego y qué no. Wreden ya sabía a lo que se enfrentaba, pero eso no le ha echado atrás. Él quería dirigirse personalmente a nosotros como jugadores, y es por ello que The Beginner’s Guide depende mucho de la situación particular de cada persona que lo juegue a la hora de afectarle de una forma u otra.

Jim Sterling se negó a hablar de él en el análisis que escribió. En vez de eso, decidió hablar de sí mismo como no lo había hecho nunca antes. Nosotros no podemos permitirnos hacer algo así en un texto como este, pero al menos queríamos rendirle un homenaje demostrando que a muchos de los que han tomado parte en esta votación les ha calado profundamente a nivel personal, aunque solo sea un poco. Porque si algo define a esta obra, independientemente de cómo te la hayas tomado, es precisamente eso: lo personal que es.

Nuclear Throne

Big Bandit

Big Bandit. | Vlambeer

(65 PUNTOS) Vlambeer ha hecho exactamente lo que se esperaba de ellos, y eso solo puede traducirse en una absoluta pasada. Ya lo demostraron con otros juegos brillantes, tales como Super Crate Box Luftrausers, pero con este Nuclear Throne ya no debe quedar ninguna duda sobre que Rami Ismail y compañía son los auténticos amos del arcade moderno. Aunque bueno, si nos ceñimos únicamente a este último título, eso hace más de dos años que lo sabemos.

El éxito de Nuclear Throne viene del mismo sitio que el de Downwell: el entretenimiento frenético que solo un videojuego y su control casi total de sus posibilidades te puede ofrecer. Diseño por sustracción nuevamente, pero a una escala mucho mayor que la del juego de Fumoto. Disparar, esquivar, recoger munición, avanzar, seguir disparando, seguir esquivando, morir, vuelta a intentarlo. Es un ciclo que, muy lejos de ser frustrante, te incita a seguir jugando y jugando sin parar. Es esa adicción tan agradable y tan clásica de los videojuegos. No puedes parar de jugar porque te lo estás pasando en grande, y Nuclear Throne se preocupa de que siempre tengas motivos por los que volver, ya sea en forma de múltiples personajes que varían completamente su estilo de juego, o de nuevos desafíos esperando a que los superes. Y lo mejor de todo, es un juego que te pone a prueba, tal y como decíamos en nuestra crítica. Pocos sentimientos hay más reconfortantes en un videojuego que el de la superación propia, y más aún si le acompaña el de la diversión más pura. Vlambeer, no cambies nunca.

Por cierto, ya que estamos, os dejamos aquí el maravilloso streaming que los chicos de Anait se marcaron del juego. Todo un gustazo verles en acción.

Hotline Miami 2

(109 PUNTOS) Y con esto llegamos al primer puesto, el GOTY de verdad, el ganador de toda esta parafernalia democrática; con una abismal diferencia además. La vuelta de Hotline Miami ha pegado fuerte y no podía ser menos. Nos encontramos ante la secuela que aquella pequeña sorpresa que conocimos allá por el año 2012 merecía de verdad. Tal vez seamos unos sádicos sin compasión, pero al menos todos estamos de acuerdo en que nos ha encantado volver a esa Miami decadente y psicodélica del juego de Dennaton.

Como la gran mayoría sabrá a estas alturas, Hotline Miami es mucho más de lo que pueda parecer a simple vista. Detrás de esa ultraviolencia pixeladamente explícita, ese juego rápido de reflejos y esas puntuaciones que premian lo perversos que podemos llegar a ser, se esconde un mensaje sobre lo insensibilizados que estamos ante este tipo de actos y el papel que nosotros, como jugadores, tomamos en ello. ¿Por qué decapitamos, rajamos y mutilamos todo lo que hay en nuestro camino? Pues porque alguien nos ha dicho que lo hagamos, ¿qué más razones puede haber? Y si además por hacer eso nos recompensan con nuevos objetos y nos evalúan según lo bien que lo hemos hecho, es que debemos seguir con ello, ¿no?

"Do you like hurting other people?" | New Game Network

“Do you like hurting other people?” | New Game Network

Con esta segunda entrega, los chicos de Dennaton han tratado de ir más allá. El primero era un juego más compacto, con un objetivo más claro y una rutina que lo reflejaba perfectamente y que seguía casi a rajatabla. Aquí, en cambio, todo es un caos desde el principio. Constantemente estamos cambiando de perspectiva e involucrándonos en montones de subtramas al mismo tiempo. Lo que sus creadores han querido con esto es provocar una sensación de incomodidad al jugador. Que se sienta perdido, y que en mitad de toda esa confusión, encuentre la paz en, irónicamente, la violencia más salvaje. Se trata de un cambio de estilo radical, pero que en ningún momento pierde la esencia que le caracteriza.

Hotline Miami 2, al igual que su predecesor, es un título perturbadoramente inteligente que se oculta tras una alocada superficie. Pocos títulos pueden presumir de tener una personalidad tan fuerte y tan característica como la de esta saga, así como de haber tenido semejante calado ya no solo dentro del panorama indie, sino dentro del mundo del videojuego en general. Todo eso merece un reconocimiento, y por ello, es nuestro juego del año 2015.

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