"Nació una niña. Su nombre Ava." | Equilateral
Críticas

Majotori te pregunta, tú respondes

"Nació una niña. Su nombre Ava." | Equilateral

Preguntas, respuestas, destinos truncados a causa de estas preguntas y estas respuestas, y la utilidad que se le da a tantas horas jugando a videojuegos y viendo anime. Bueno, al menos en mi caso, tal vez tú hayas empleado tu tiempo en hacer cosas de provecho, como aprender cultura general y esas cosas. Sea como fuere, la bruja Lariat siempre va a encontrar alguna pregunta adecuada para ti. O qué pasa, ¿no te preocupa que esa pobre chica muera si no la sabes?

La bruja Lariat. | Majorariatto

La bruja Lariat. | Majorariatto

Más o menos esa es la premisa de Majotori, el juego al que sus creadores han definido como un narratrivia, y del que ya os hablamos hace un tiempo. Básicamente, respondemos preguntas para decidir el destino de sus personajes en distintas y pequeñas historias. Por ejemplo, una niña que quiere ser princesa, un chaval que no sabe cómo pedirle salir a una chica, o un chico que quiere luchar contra monstruos y vivir aventuras. De una forma u otra, a todos ellos se les aparecerá la brujita Lariat para concederles sus deseos solo si contestan adecuadamente a sus preguntas. Si todo sale bien, la pequeña podrá ser princesa, el chaval conseguirá salir con la chica que le gusta, y el otro chico será elegido para probar un MMO en realidad virtual con un casco súper avanzado que por culpa de un bug será incapaz de quitarse si no quiere morir, permitiéndole vivir aventuras en el mundo del juego para siempre. El parecido que pueda tener esto último con cualquier otra cosa es pura coincidencia.

Son muchas más las historias a las que asistimos. Como ya digo, muy cortas y a veces con un humor algo surrealista que a mí personalmente me ha hecho bastante gracia. Incluso en algún momento se llega a poner tan meta que haría palidecer al mismísimo Walter White (quien, por cierto, también aparece en alguna que otra pregunta). Muchas veces, estas historias tienen una continuación, y tenemos que volver a superar el trivia para no chafar el buen final que habíamos conseguido la primera vez. Incluso se llegan a entrelazar a veces o vemos a personajes de una que hacen cameos en otras. Son pequeños detalles que, unidos a un estilo visual muy sencillo pero efectivo, le dan una cierta personalidad bastante simpaticona al juego.

¿Y cómo decide Lariat el destino de estas pobres criaturas? Pues ni más ni menos que a través de una ruleta de la suerte. En cada historia respondemos a un total de diez preguntas hasta que al final se escoge a una de ellas al azar; a modo de ruleta, como ya he dicho. Si la pregunta escogida fue respondida correctamente, ¡enhorabuena, tendrás un final feliz! Si por el contrario era incorrecta, entonces terribles cosas le sucederán al personaje en cuestión (la muerte se encuentra entre ellas). Sabiendo esto, lo único que asegura que todo vaya a salir bien es acertar todas las preguntas. Solo así tendremos un cien por cien de probabilidades de ganar, un porcentaje que disminuirá con cada pregunta mal respondida.

"Suena más complicado si lo dices así." | Equilateral

“Suena más complicado si lo dices así.” | Equilateral

Así que todo el meollo se centra en, efectivamente, las propias preguntas. La cultura general predomina en ellas, con cierta tendencia a las preguntas sobre videojuegos y anime (por mí perfecto), aunque también tenemos montones de preguntas sobre cine, geografía y demás cuestiones que no son excesivamente complicadas tampoco. Esa es la gracia: que sea un juego destinado a que todos puedan responder alguna que otra pregunta, especialmente si uno está medianamente puesto en cultura popular contemporánea. Sin embargo, cabe destacar que puedes elegir la frecuencia con la que aparecen las preguntas según los temas mediante el menú de opciones, para que así no te sientas desplazado si no eres muy ducho en según que materias.

Quizás su mayor punto flaco aquí es el mismo que en todo juego de trivia, que las preguntas se repitan y acabemos acertándolas solo porque anteriormente las fallamos y ahora sabemos la respuesta. No tardan en empezar a repetirse, mucho menos que las propias historias, de hecho. No obstante, hasta donde yo he jugado (que creo que es bastante porque ahora todas las historias que me salen son repetidas) aún me sigo encontrando con preguntas nuevas de vez en cuando, así que tampoco es tan grave el asunto.

Cine, anime, videojuegos, series de dibujos o deportes son algunas de las categorías que tienen hueco en Majotori

Otra característica que tal vez me haya chirriado un poco es su tendencia a lo binario. Las cosas pueden salir o bien o mal, no hay escala de grises. No hay un porcentaje de preguntas acertadas que decidan si algo ha salido menos bien o menos mal, sino que se echa todo a suertes para que salga uno de los dos extremos. Es cierto que, como ya he dicho antes, algunas historias tienen continuación, y si la primera vez conseguimos que acabara bien, la segunda podría no ser así. Eso está bien, no todo tiene siempre un final feliz que acaba ahí; hay consecuencias, y me gusta que en Majotori esto se trate con ese estilo y humor tan suyo. De vez en cuando las historias tienen unas resoluciones de lo más bastas y risibles, dada la indiferencia con la que se ve todo desde el punto de vista de Lariat.

A mí me ganó en el momento en el que me hizo una pregunta sobre Madoka. Qué pasa, todos tenemos obsesiones. | Equilateral

A mí me ganó en el momento que me hizo una pregunta sobre Madoka. Qué pasa, todos tenemos obsesiones. | Equilateral

Sin embargo, una vez más, habría estado bien que hubiera más posibilidades y direcciones. Pero eso lo digo yo, que solo soy un tío que ni siquiera ha experimentado en sus carnes el trabajo que cuesta hacer un juego, incluso cuando es tan modesto como este. Qué demonios, si trata sobre una bruja que concede deseos, ¿qué pinta ahí una escala de grises? Naturalmente que van a pasar cosas buenas si lo hacemos bien, ¡ella tiene el poder de concedernos eso!

Majotori no tiene más pretensiones que las de ofrecernos un reto divertido y accesible mientras vemos cómo les pasan cosas graciosas a sus personajes. También es un reflejo de la creciente importancia que adquiere la antes mencionada cultura popular contemporánea y el conocimiento de esta en nuestra sociedad. Un ámbito al que cada vez más personas están expuestas y que, gracias al auge de internet entre otras cosas, va cobrando más presencia en nuestro conocimiento general. Tal vez no sea hoy el día en que veamos preguntas de videojuegos como Mass Effect en un concurso de televisión, pero son cosas que día a día están más arraigadas en nuestra mentalidad colectiva. Y oye, por mi parte ya va siendo hora de darle algo de utilidad a eso de pasarse las horas muertas delante de la pantalla del ordenador sin salir de casa. O puede que no tenga utilidad ninguna y realmente sea una persona despreciable en la vida, pero hey, al menos con este juego puedo aprovecharlo para pasar un rato divertido.

Podéis descargar Majotori aquí mismo. No cuesta nada si no queréis, el precio lo ponéis vosotros, y eso incluye la friolera de cero euros. Pero tampoco os va a matar darles un eurete a los chicos de Majorariatto, ¿no?

Ah, y una última cosa: Lariat y Nikola son mi OTP.

Majotori te pregunta, tú respondes
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