Artículos de opinión

Indies y prejuicios: juegos para desmontarlos

Imagen promocional de Hotline Miami 2. | Hotline Miami 2

La palabra indie es a la industria lo que las camisas con estampados de frutas tropicales a la sociedad. Pero aunque la frondosa barba originada a escasos centímetros de unas gafas Rayban lo ponga difícil, es hora de abandonar los prejuicios.

Los domingos son sagrados. Fue el día de la resurrección de Cristo y, por tanto, en el que muchos rezamos a ese Dios llamado procrastinación. Para dilatar tal actividad religiosa existen múltiples opciones, y si en alguna ocasión nos proponen ver una película independiente dirigida por un señor llamado Pawel Pawlikowski, yo personalmente prefiero continuar con mis plegarias. Y esto no solo me ocurre con el séptimo arte o la música, también con los videojuegos. La zona de confort es más segura, por eso un videojuego de Naughty Dog lo equiparamos a un hotel de cinco estrellas mientras que si escuchamos Bombservice podemos imaginarnos durmiendo sobre paja en el interior de un granero.

Lo confieso: la etiqueta indie me causa cierto rechazo. Ya sea una película polaca o un grupo rock del barrio más underground de Londres, lo independiente suele servir para justificar productos cuyo mensaje solo es comprensible por aquellos quienes también usan muffin como sinónimo de magdalena.

No obstante, pecaría de hipócrita si no reconociera mi parte de culpa en lo desafortunado de este cortejo. Pero intento desintoxicarme, lo prometo.  Premisas como: los juegos indie solo tienen mecánicas arcade, son inmaduros, con gráficos infantiles y escaso tratamiento narrativo, van paulatinamente desapareciendo.  Al final, lo que todos ellos tienen en común es la ausencia de una gran desarrolladora capaz de invertir en un sistema de reconocimiento facial que interprete cada mueca de Nathan Drake. Por tanto, en los juegos independientes hay una mayor cantidad de productos que desconocemos, tanto para bien como para mal. No suele existir una gran campaña de marketing,  y en ocasiones ni análisis que con su nota numérica nos obligue a callar y soltar nuestro dinero.

Por ello, como culpable de haber caído en esa espiral de maldad, he pensado en algún método de flagelación para redimir mis pecados. Así, para guiar a aquellas almas tan perdidas como yo, creo conveniente señalar aquellos juegos indie que, aunque para algunos serán evidentes, me hicieron abandonar el camino recto de los prejuicios. O al menos tomar un pequeño desvío.

To The Moon

La Luna tiene un significado especial para los protagonistas. | To The Moon

La Luna tiene un significado especial para los protagonistas. | To The Moon

Es un título cuyo guion recuerda a películas como ¡Olvidate de mí! u Origen. Las mecánicas son muy básicas, de hecho nuestro principal objetivo será avanzar resolviendo sencillos puzles. Sin embargo, el verdadero énfasis de la obra está en su historia. Cuando lo jugamos no estamos demostrando nuestras habilidades, sino avanzando en un espectáculo audiovisual que progresivamente nos revela aquello que vemos pero todavía desconocemos. Tanto la música como la forma de narrarlo (sobre todo mediante flashbacks) provocan que sea un juego muy cinematográfico  y que, como los buenos libros, no apacigua nuestra intriga hasta finalizar la última página.

The Binding of Isaac

Los temores de su vida todavía continúan atormentado a Isaac. | Equilateral

Los temores de su vida todavía continúan atormentado a Isaac. | Equilateral

Pertenece a ese género bautizado como roguelike, que si no sabéis lo que significa tampoco pasa nada. The Binding of Isaac es un juego en el que cada partida resulta única, ya que los enemigos, la disposición de las habitaciones y la obtención de poderes se generan aleatoriamente. Por ello, aunque nos maten, siempre tendremos la necesidad de reiniciarlo para intentarlo de nuevo. El título tiene varias expansiones (como Afterbirth) que añaden contenido al juego original, pero en definitiva la esencia viene a ser la misma. No obstante, si tenéis posibilidad recomiendo que juguéis a la última disponible. Asimismo, a pesar de que parece un indie apropiado para partidas rápidas, lo cierto es que terminará consumiendo gran parte de nuestra tarde, día o semana.

Hotline Miami

Una de las muchas matanzas de las que seremos responsables. | Hotiline Miami 2

Una de las muchas matanzas de las que seremos responsables. | Hotiline Miami 2

De entrada puede parecer el típico juego flash que podríamos encontrar por Internet, pero en absoluto. Os lo aseguro. Además de tener una mecánica arcade bastante adictiva, el título rompe la cuarta pared y con ello nos cuestiona qué hacemos y por qué lo hacemos, premisas que serán constantes a lo largo de la partida. Por otro lado, la película Drive fue la que inspiró a Hotline Miami, y eso lo podemos comprobar en su estética, música y guion.  La primera entrega de Hotline Miami quizá sea la más original. No obstante, desde mi punto de vista, el tratamiento en la segunda es mucho más maduro y dinámico. En ella controlamos a diferentes personajes con distintos hilos argumentales que, como en Pulp Fiction, al final terminan intercalándose de la forma menos esperada. ¿Te gusta hacer daño a otras personas? Quizá, después de jugar a Hotline Miami la respuesta no esté tan clara.

Limbo

La araña, un continuo enemigo en Limbo. | Limbo

La araña, un continuo enemigo en Limbo. | Limbo

Al igual que ocurre con muchos juegos indie, lo primero que nos llama la atención es su estética. Limbo es un juego en blanco y negro, lo cual nos hace tener todavía más claro que la oscuridad no es un buen lugar para estar y que debemos huir hacia la luz. Del mismo modo que ocurría con To The Moon, para completarlo tampoco nos encontraremos mucha más dificultad que unos simples puzzles. Pero Limbo no es una aventura gráfica. De hecho, en ningún momento nos indican quiénes somos o qué estamos haciendo en ese lugar. Sin embargo, a veces para transmitir algo ni siquiera es necesario decirlo.

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