SUPERHOT y la eficiencia del perfecto asesino. | XULM
Críticas

Superhot y la eficiencia del perfecto asesino

SUPERHOT y la eficiencia del perfecto asesino. | XULM

Enfrentarse a un shooter, género trillado hasta la saciedad desde su auge en la séptima generación y acabar con ganas de más y con la sensación de haber jugado a algo fresco y diferente, es algo que no sentía desde… ni siquiera recuerdo desde cuando.

Todo comienza en agosto de 2013, Superhot nace como proyecto para una game jam, concretamente del tipo 7 Day First Person Shooter. Tras esto, liberan el prototipo en internet, el cual adquiere rápidamente una importante popularidad, y gracias a la plataforma Steam Greenlight, consiguen ampliar su equipo y deciden replantear su experimento, esta vez como un videojuego con todas las letras. En marzo de 2014, lanzan el kickstarter, y en tan sólo 23 horas financian la maravillosa chaladura de la que vamos a hablar a continuación.

De pequeño, cuando veía esas coreografías en las que Jackie Chan se enfrentaba con decenas de enemigos que le venían desde todas las direcciones, imaginaba que veía todo a cámara lenta, su cerebro tenía que funcionar 10 veces más rápido de lo normal para anticiparse siempre y lograr de forma exitosa todos esos combos infernales. Él iba repartiendo felicidad a todo ser humano que se asomase, sin importar el número o cómo fueran armados, haciendo uso del escenario y de todo lo que tuviese a mano, ya fuera un subfusil, una espada, o un cesto de papas. Al final, siempre salía airoso de todas las refriegas en las que se veía envuelto dejando un rastro de noqueados.

El diseño poligonal es una de las señas de identidad de SUPERHOT. | Web oficial de SUPERHOT

En Superhot, si sólo miras a tu alrededor, el tiempo fluye, pero prácticamente se detiene. Si andas, el tiempo avanza sosegadamente. Si corres, el tiempo correrá. Es una premisa que a priori parece atractiva e interesante, lo mejor es que puesta en práctica en un juego de acción en primera persona, funciona a las mil maravillas.

Desde mi punto de vista, Superhot es una simbiosis acertadísima entre el género de los puzles y el de los FPS, un concepto “simple” que a nadie se le ha ocurrido hasta hace bien poco. El hecho de poder casi detener el tiempo, observar tu entorno, y en base a eso, decidir cuál es la mejor forma de acabar con todos los que te rodean, es en resumidas cuentas, la resolución de un rompecabezas mortal en el que ves como se van acercando hacia ti varias balas, y es brillante.

La primera vez que abrimos ‘superhot.exe’ aprendemos cómo funcionan las mecánicas y nos familiarizamos con nuestra habilidad especial. Para acabar con los enemigos necesitaremos una bala o al menos tres mamporros, pero hay veces que incluso será más conveniente tirarle el arma a un enemigo para aturdirlo durante un segundo, y en ese tiempo, coger el arma que este ha soltado para acabar con otro. Nos veremos en situaciones de todo tipo, y tendremos que utilizar todo lo que tengamos a nuestro alrededor para, además de acabar con todo monigote rojo que veamos, salir ilesos, pues nosotros también moriremos de una sola bala. Podría pensarse que con un poder como el de casi parar el tiempo, cualquier disputa va a ser un paseo, puedes esquivar las balas como Neo en Matrix, viendo los surcos que pasan rozándote y así analizar con más calma cada situación, pero ya se encargarán de ponerte las cosas complicadas gracias a un cuidado diseño de niveles. La curva de dificultad es muy correcta, y a medida que avanzamos hacia el final y las cosas se van poniendo serias, vamos convirtiéndonos en auténticas máquinas de matar mientras disfrutamos de varias escenas de acción que nos recordarán muchísimo a películas míticas del género.

También es imposible no acordarse de otro célebre indie, Hotline Miami, el cual estoy rejugando tras acabar Superhot. En ambos acabas con la vida de decenas de personas en cuestión de minutos. La diferencia reside en que mientras que en Hotline Miami todo es visceral e incluso diría que con la repetición acabas adquiriendo una memoria muscular efímera para cada nivel, en Superhot nunca te dejas llevar por impulsos, eres frío y calculador, un trabajador eficiente, un James Bond de lo más sobrado. Además de este, hay otros paralelismos con Hotline Miami, aun siendo juegos muy diferentes, pero es mejor que los otros los descubráis con el mando en las manos.

Superhot te absorbe, y te deja en la punta de la lengua un “SUPER. HOT” para que lo repitas como un obseso. La conexión entre niveles, las pausas delirantes, la atmósfera onírica, las formas hipnóticas en pantalla, la maravillosa sensación de terminar con oleadas de enemigos de forma armoniosa, esa voz.

Pese a que el punto fuerte de este juego es, sin duda, la parte puramente lúdica, la trama y cómo está contada me ha dejado muy satisfecho. Sin ser profunda o compleja, conmigo ha funcionado a la perfección, y hay varios momentos que han dejado poso en mi cabeza. Prefiero no desvelar parte del argumento, pues creo que estropearía la experiencia y no es necesario decir mucho más.

La personalidad en esta industria es algo que escasea, y a Superhot le sobra. La estética poligonal, los colores, el peculiar sonido, los mensajes en pantalla, ese momento en el que te has ventilado a toda una tropa de asesinos y te muestran la acción sin parones en el tiempo, mientras escuchas y lees en letras grandes: SUPER. HOT. SUPER. HOT. SUPER. HOT.[ACCESO DENEGADO][ACCESO DENEGADO][Tenéis que probar Superhot. Es el shooter más innovador que he jugado en años]

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