Habitación de The Guest. | Team Gotham
Críticas

The Guest y la opresión de cuatro paredes

Habitación de The Guest. | Team Gotham

A Team Gotham le basta con una sola habitación para crear una experiencia misteriosa y agobiante, apoyándose en una interesante narrativa y unos puzzles verdaderamente desafiantes. Bienvenidos a la habitación 297. Bienvenidos a The Guest.

Abres los ojos, confuso. En el techo hay un ventilador dando vueltas, la lluvia golpea la ventana y a tu derecha el reloj marca las 4:23 de la madrugada. Eres el Doctor Evgueni Leonov y te encuentras en la habitación 297 del Oakwood Hotel. Y tú eres su invitado. Así comienza The Guest, el primer gran proyecto del estudio madrileño Team Gotham, una aventura de exploración en primera persona al más puro estilo de las aventuras gráficas clásicas, en la que la observación del entorno es crucial para superar los distintos enigmas que se plantean en esta breve pero intensa experiencia.

Para empezar, es importante resaltar el peso que tiene la ambientación en The Guest, que logra recrear magistralmente un espacio opresivo y claustrofóbico a través del uso de la iluminación (o, mejor dicho, de la oscuridad),  de la música y de los efectos de sonido. A esto hay que añadir el énfasis narrativo que los chicos de Team Gotham han puesto en el desarrollo de la aventura, ya que tanto la escenografía como los elementos interactivos de la habitación forman parte de un todo interrelacionado que da forma al argumento del título. Los propios puzzles son parte de la narrativa en The Guest, así como cada rincón del escenario, repletos de distintos tipos de documentos que proporcionarán al jugador retazos de la historia, ayudando así a aclarar qué está ocurriendo en aquella habitación.

The Guest puede producir cierta sensación de intranquilidad, resultado de lo opresivo del entorno y lo desafiante de los puzzles.

Esta ambientación oscura, siniestra y misteriosa puede hacer pensar a muchos que The Guest es un juego de terror, pero, como los propios desarrolladores se han encargado de explicar, esto no es así, aunque bien es cierto que jugarlo puede llegar a producir cierta sensación de intranquilidad, resultado de lo opresivo del entorno y lo desafiante de los puzzles. En cualquier caso, el componente terrorífico viene dado más por el lado psicológico y ambiental que por el mecánico.

Pero pasemos ahora a comentar la otra gran baza de The Guest: los puzzles. La mecánica es la habitual en los juegos del género point and click: explorar el escenario, recolectar objetos, combinarlos si es necesario y usarlos allá donde sea pertinente para resolver los rompecabezas. Sin duda, junto a la ambientación, es en la originalidad y variedad de los puzzles donde se encuentra el mayor acierto del juego. No hay dos puzzles iguales, y todos requieren del jugador la máxima atención y la observación al detalle del entorno para resolverlos con éxito. De hecho, desde aquí recomiendo a quien se anime a jugarlo que lo haga con papel y bolígrafo para ir tomando nota. Lo agradeceréis.

08

La exploración del entorno es clave en The Guest. | Team Gotham

La duración del juego no es muy elevada, pero la complejidad de algunos puzzles sin duda hará que el jugador se vea dando vueltas por la habitación por mucho tiempo, desesperado por no encontrar la solución al dichoso puzzle de turno. Es esta una de las claves para que nos sintamos encerrados, enclaustrados y paranoicos como el propio Doctor Leonov al que encarnamos. El diseño variado de los puzzles y la naturaleza diferenciada de estos hace que cada uno sea una sorpresa y que el jugador no pueda encontrar acomodo en sus logros y aciertos anteriores, de forma que se le obliga siempre a pensar de nuevas maneras, clave para lograr que el desafío sea constante y no solo puntual. Por otro lado, la sensación de triunfo al conseguir resolver ese puzzle que te ha hecho atascarte durante tanto rato es impagable, y nos sentiremos verdaderos genios cuando después de darle tantas vueltas veamos la solución y nos preguntemos cómo no podíamos habernos dado cuenta antes.

Como conclusión, The Guest ofrece una propuesta que ya hemos visto bastantes veces en lo ambiental y en lo jugable, pero realmente eficaz en las metas que se propone, con una historia que estaremos deseando cerrar, unos puzzles difíciles a la par que satisfactorios, y, a pesar del parecido que tiene con juegos similares, un fuerte carisma y una identidad propia indiscutible. Sin duda alguna gustará a los amantes del género de la aventura gráfica y a aquellos que busquen una experiencia inmersiva como pocas. Se trata del primer paso en la industria de Team Gotham con un producto pulido al máximo que supone toda una declaración de intenciones. Tras salir de las opresivas paredes de la habitación 297, esperamos con los brazos abiertos las nuevas propuestas que nos traiga este prometedor estudio madrileño.

The Guest y la opresión de cuatro paredes
Comments
To Top