Ghost 1.0 resuelve muy bien el plataformeo. | Equilateral
Críticas

Ghost 1.0, en el espacio nadie puede oírte reír

Ghost 1.0 resuelve muy bien el plataformeo. | Equilateral

El nuevo juego del creador de UnEpic, Ghost 1.0, es un delicioso metroidvania espacial que hereda lo mejor de su hermano mayor, incluído el humor.

Ghost 1.0 es la nueva propuesta de Fran Téllez de Meneses, más conocido por su nick en Twiter @unepic_fran el cual adoptó tras la publicación de su primer videojuego,la cual nos lleva hasta Nakamura, una estación espacial en la que una empresa malvada oculta los algoritmos de la poderosa IA que ha desarrollado. La misión de la protagonista, Ghost, es la de conseguir esos datos para entregárselos a los dos hackers de medio pelo que la han contratado. Sin embargo Ghost no es una protagonista al uso: su cuerpo robótico no es más que una carcasa poseída por la verdadera Ghost, una chica fantasma que tiene la habilidad de pasearse por ahí en forma fatua y entrar en diversos entes electrónicos, incluyendo los robots enemigos. En torno a esto girará buena parte de la jugabilidad del título, ya que gracias a eso la incursión en Nakamura será un poco más fácil.

Poseer a robots enemigos más poderosos puede sacarte de más de un apuro. | Equilateral

Poseer a robots enemigos más poderosos puede sacarte de más de un apuro. | Equilateral

Como su hermano mayor, UnEpic, Ghost 1.0 es un metroidvania en el sentido más clásico de la palabra. Durante el juego tendremos que ir investigando toda la estación espacial sin ni siquiera saber muy bien dónde ir ya que no hay mapa como tal, sino que nosotros tendremos que ir “cartografiando la nave por primera vez”, como comentan sus personajes. Esto le da un puntillo de exploración muy curioso, porque al final cada sala que aparece en el mapa está ahí porque tú has pasado antes por ella, has tenido que vencer a todos los enemigos para pasar a la siguiente, por lo que el plano se convierte en una especie de registro de tus victorias.

La estación Nakamura cuenta con multitud de salas en las que hay un terminal rodeado de lásers que supuestamente hay que evitar. Digo supuestamente porque en realidad lo que hay que hacer es activarlos obligatoriamente para que comience el estado de emergencia, se cierren las puertas y comiencen a aparecer enemigos por oleadas. Cuando acaban estas alarmas -así se llaman en Ghost 1.0– el botín aparece en forma de cubos de energía, que no es otra cosa que la moneda del juego, con lo que estas estancias se convierten en lugares perfectos para farmear y conseguir las mejoras que se pueden comprar en las diferentes tiendas del juego, las cuales por otra parte tienen artículos exclusivos, es decir, no en todas las tiendas puedes comprar lo mismo.

Tienda de Ghost. | Equilateral

Tienda de Ghost. | Equilateral

Uno de los principales puntos negativos que le veo a Ghost 1.0 es que a veces es tan repetitivo que cansa, y lo peor es que esa repetición es algo totalmente artificial, infundado por unas mecánicas innecesarias. Me explico poniendo un ejemplo: en la segunda parte del mapa hay que recolectar ciertos objetos que no diré para no concurrir en spoiler. Para recolectarlos hay que destruir 4 pequeñas naves -llenas de parásitos- que están en habitaciones muy separadas entre sí. El problema es que tienes que conseguir destrozar a las 4 de una vez, porque si te matan en el proceso vuelves al principio perdiendo todo lo que has recolectado… De ese modo lo que debería haber sido una mecánica divertida, con un tiempo adecuado, se convierte en algo soporífero. Algo así pasa con el primer jefe final, que a pesar de tener un buen diseño, la barra de vida es tan larga que acabas cansándote de pelear con él.

Por su parte los enemigos presentan un diseño de mecánicas bastante bueno, sobre todo por su variación. Y ya no sólo los jefes finales, sino cualquier tipo de contrincante. En cuanto al sistema de disparo, este se caracteriza por tener munición infinita, es decir, cada arma tiene un límite de disparos pero cuando llega a 0, se recarga automáticamente. El número de disparos varía con cada arma -hay varias, aunque en el modo clásico son más difíciles de encontrar que en el survival, que es similar a los roguelikes-, en la principal ronda los 30. En realidad no he notado mucho ese límite en los tiroteos, puesto que en la pistola inicial se recarga bastante rápido y los combates resultan muy dinámicos.

Como no podía ser de otra forma, teniendo en cuenta que es un videojuego desarrollado por Francisco Téllez de Meneses, uno de los puntos fuertes de Ghost 1.0 es el humor que desprenden tantos sus líneas de diálogo como algunas de sus mecánicas -algo que no se suele ver mucho-, utilizando muchas referencias sobre todo a la cultura de los videojuegos que a mí personalmente me han calado. También ayuda mucho que el juego esté completamente doblado al castellano -e inglés- por, entre otros, Nerea Alfonso, Truefaiterman, Carlos Doblaje y Pablo Ibánez, además de algún que otro cameo más que os animo a buscar.

Las cinemáticas de Ghost no son demasiado dinámicas, pero cumplen su función. | Equilateral

Las cinemáticas de Ghost no son demasiado dinámicas, pero cumplen su función. | Equilateral

Otro tirón de orejas que le doy a Ghost 1.0 está relacionado con su diseño artístico. No es que sea malo, pero me parece que no arriesga en absoluto, todo es demasiado genérico, y quizás no luce bien en un formato tan pequeño, aunque eso es algo que también hereda de UnEpic. Para gustos, los colores, y la identidad visual de Ghost no me termina de convencer. Tampoco lo hace la música, que se vuelve un tanto repetitiva cuando llevas mucho tiempo jugando.

Lo que más me gusta de Ghost 1.0 es cómo el autor ha conseguido justificar dentro de la historia todos los elementos de la jugabilidad. Por ejemplo, a la hora de guardar partida no pasamos por un punto de control y ya está, si no que vamos a una impresora 3D que previamente hemos tenido que hackear y ahí nos escaneamos para, en caso de que destruyan nuestra caracasa, poder imprimir otra para que Ghost la posea. Hay bastantes detallitos así que a mí me han gustado mucho porque en definitiva consigue mantener al jugador dentro de una realidad, sin disonancia ludonarrativa.

Esta es una de las partes que más gracia me ha hecho del juego. | Equilateral

Esta es una de las partes que más gracia me ha hecho del juego. | Equilateral

Dejando a un lado lo que comentaba antes de su alargamiento artificial, Ghost 1.0 es un título bastante difícil. De hecho el autor asegura que el juego se desarrolló originalmente en en Modo Difícil, y que los niveles Fácil y Medio son simplificaciones de las mecánicas. Yo he decidido jugarlo en Modo Medio puesto que no soy muy ducho en los metroidvania -en ningún juego en general-, y aun así algunas partes me han resultado complicadas.

En general Ghost 1.0 me ha gustado mucho más de lo que creía que me iba a gustar en un principio. Es ciertamente divertido, incluso adictivo, lo que junto con la historia e interpretaciones de los actores de doblaje lo convierte en un título muy completo. Ghost 1.0 es un videojuego al que echarle horas, bastantes, disfrutando de las cinemáticas con calma y escudriñando cada rincón de Nakamura. Los puntos negativos que he descrito en el texto no empañan la experiencia final, aunque si que son pequeñas piedras en el camino.

Ghost 1.0, en el espacio nadie puede oírte reír
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