Unos colores que enamoran. | Equilateral
Críticas

Hue, un mundo de colores

Unos colores que enamoran. | Equilateral

Plataformas, puzles y muchos colores. Los chicos de Fiddlesticks Games no necesitan ningún tipo de “sustancia X” para hacer de Hue algo mágico.

Fiddlesticks Games es un pequeño equipo compuesto por dos personas: Dan Da Rocha y Henry Hoffman (chicos que trabajaron en el desarrollo de Q.U.B.E.) y que nos trae Hue, un plataformas 2D lleno de puzles. Con un estilo artístico muy llamativo y una premisa un tanto manida (chico salva a chica en apuros) se nos presenta una obra jugablemente brillante.

Los colores serán nuestras armas. | Fiddlesticks Games

Los colores serán nuestras armas. | Fiddlesticks Games

Pongámonos en situación, somos Hue y el Doctor Grey ha destruido el espectro anular, un anillo que permite la percepción y alteración del color y ha hecho que nuestra madre acabe en otro plano de la realidad, cosa que pone en peligro su existencia. Nuestra misión será reunir las piezas de este anillo, 8 en concreto, que están dispersas por todo el mapa y que nos ayudaran a afrontar toda clase de desafíos. Este anillo será la piedra angular del juego y es lo que da pie a la mecánica en torno a la que gira todo el juego: cambiar el color del mundo.

En un mundo monocromático regido con puño de hierro por el color negro, estamos nosotros, Hue

Así es, en un mundo monocromático regido con puño de hierro por el aburrido color negro, estamos nosotros, Hue, con el poder de cambiar el tono a nuestro antojo. Es muy fácil y cómodo hacerse a esta mecánica, con un toque de joystick cambiaremos el color de fondo del escenario, y cualquier objeto que comparta ese color desaparecerá. Parece algo simple pero Hue sabe explotarlo muy bien, y conseguirá que no nos aburramos en ningún momento poniendo a prueba tanto nuestra inteligencia como nuestra coordinación con una curva de dificultad que avanza lentamente pero que a la larga da sus frutos.

No es tan difícil como parece. | Equilateral

No es tan difícil como parece. | Equilateral

Los puzles, divididos por habitaciones, nos harán progresar de una manera muy satisfactoria. Empezaremos moviendo un par de cajas en los primeros niveles para acabar dándole vueltas y vueltas a la cabeza en el final porque no sabemos de qué color pintar la caja suspendida en el aire que nos protege del láser que ya ha acabado con nosotros más de una vez. El diseño de niveles cumple con lo que se espera, bebe de los metroidvania pero tampoco hace mucho por explotar esto, tras pasar por una serie de habitaciones volveremos a un nexo en el que utilizaremos uno de los nuevos colores obtenidos para abrir otro camino. Por otro lado el desarrollo de la historia es muy acertado y consigue que mantengamos el interés en todo momento y que queramos avanzar. Cada cierto tiempo encontraremos una carta de nuestra madre (narrada por Anna Acton) que nos contará anécdotas y reflexionará sobre diversos temas. No estamos ante un gran guión ni una narrativa excelente ni mucho menos, pero es la guinda que Hue necesita. La banda sonora acompaña muy bien esto último.

¿Qué comentar del apartado gráfico? Su estilo minimalista entra muy bien por el ojo y usa una paleta de colores acertadísima. Sus oscuros grises nos pueden recordar a Limbo en un primer momento, pero conforme conseguimos más y más colores vemos que estamos ante una obra más viva y, en general, distinta.

N-no era mi intención | Equilateral

N-no era mi intención | Equilateral

Se nota que Fiddlesticks Games no querían hacer de Hue algo pesado y repetitivo y lo demuestran con las 4 horas de duración que el título nos ofrece (ampliables si optamos por recoger los coleccionables). He de admitir que el final me ha dejado un sabor amargo, he disfrutado tanto con Hue que me ha dado pena acabarlo y hacía mucho que no me ocurría esto.

Hue, un mundo de colores
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