Reportajes

Cuando las chicas hacen juegos

Cuando las chicas hacen juegos. | Jenny Jiao Hsia (@q_dork)
Cuando las chicas hacen juegos. | Jenny Jiao Hsia (@q_dork)

Varias redactoras hablan de sus experiencias personales con más de una decena de videojuegos en cuyos proceso de desarrollo han estado protagonizados por chicas.

Recopilamos por orden alfabético una selección de videojuegos indie que han sido desarrollados (o están en proceso) en su totalidad o en un alto porcentaje por mujeres. Tan solo son algunos ejemplos de la vasta producción en la que cada año participan más y más mujeres, demostrando su talento y notoriedad en una industria que todavía continua luchando contra los prejuicios de género.

Anatomy por Kitty Horrorshow

A veces, cuando estoy muy nerviosa, sufro parálisis del sueño. En esos momentos tengo consciencia de todo lo que me rodea pero soy incapaz de moverme, entonces, noto que hay alguien más en la habitación. Y sentir esta presencia ajena en un lugar aparentemente seguro como mi casa es una de las cosas que más terror me produce. Anatomy juega con la familiaridad del hogar, corrompiéndolo progresivamente y deformando los espacios cuando ya los hemos memorizado, haciendo que aparezcan elementos extraños donde antes no estaban. Pues dos mayores miedos que tenemos los humanos son el cambio y la falta de control sobre él.

-Maria


Beglitched
por
Jenny Jiao Hsia y AP Thomson

Ahora mismo estoy aprendiendo a programar y sin duda, la peor parte viene de buscar qué es lo que está mal escrito del código. A veces puede ser un punto y coma, o cambiar comillas por comillas simples, sin embargo otras veces con copiar y pegar en una hoja nueva se soluciona. Que pasen estas cosas me hace pensar que el código es en realidad brujería y que unos duendes mágicos son los que hacen que funcionen las cosas o no. La mecánica principal de Beglitched consiste en quitar bugs a programas de ordenador, algo muy incómodo, pero que con la estética chiclosa y adorable del juego te hace desear que ojalá el proceso fuera igual en la vida real.

-Maria


Cibele
por Nina Freeman

Los jugadores estamos acostumbrados a ser el eje central en torno al cual se construyen los juegos. Sin embargo, Cibele no va sobre ti, va sobre Nina Freeman. Es un diario, una confesión íntima. Freeman no pretende que tengas agencia como jugador, lo que hace es sentarte dentro de su cabeza y mostrarte lo que se ve desde sus retinas. En Cibele, Nina Freeman nos permite navegar por el escritorio de su ordenador para mostrarte retazos de su vida: sus fotos, sus poemas, sus conversaciones con amistades y familiares, y entrar a un simulador de MMO que sirve como punto de encuentro con la persona al otro lado de la línea. Cada capítulo de la historia se cierra con un cortometraje en el que Freeman, casi literalmente, desnuda su alma para el jugador. Cibele es una unión de poesía, fotografía, cinematografía y videojuego a través de los que Nina Freeman expresa su personal relato de descubrimiento sexual y relaciones online.

-África

Depression Quest por Zoë Quinn

En la carrera de Psicología, es habitual hablar de los modelos teóricos de Beck, de Seligman, de Wolpe, etc. cuando se trata el tema de la depresión en asignaturas relacionadas con tratamientos, terapias o psicopatologías. Sin embargo, hasta que no jugué a Depression Quest no comprendí qué es realmente la depresión. Depression Quest es el simulador más preciso de lo que siente una persona clínicamente deprimida, pues la narración en primera persona y el diseño de la interfaz con respuesta múltiple te hace ver que la depresión puede llegar a ser una cárcel invisible de la cual es muy difícil escapar. Recomendable para ejercitar la empatía y profundizar en la comprensión de este síndrome psicológico.

-Violeta

Dys4ia por Anna Anthropy

Siendo una chica cis, dispongo de unos privilegios de los que hasta hace muy poco no era consciente. Dys4ia fue una de las experiencias que me abrió los ojos a la realidad que sufren a diario las personas con disforia de género. Dys4ia es uno de los muchos juegos de la genial Anna Anthropy, probablemente el más conocido. El juego de Anthropy representa mediante mecánicas sencillas y abstractas los problemas que tiene que afrontar una mujer trans, física, social y psicológicamente, desde la humillación de la maquinilla de afeitar a la ansiedad de verse cuestionada por sus médicos. Dividido en cuatro bloques de varios, digamos, “minijuegos”, Anthropy presenta su experiencia personal con su tratamiento hormonal, sus relaciones personales y su confianza en sí misma.

-África

Gone Home por The Fullbright Company (Karla Zimonja)

A pesar de que transcurre durante una noche tormentosa en la que escucharemos truenos y el repiqueteo de la lluvia contra las ventanas ocasionalmente, Gone Home no es una historia de miedo ni de misterio, sino esencialmente una historia de amor. Samantha narra en su diario todo lo ocurrido durante el año que su hermana Kaitlin estuvo fuera, confesando una atracción más allá de la amistad que siente por su amiga Lonnie. El diario, junto con las pistas que encontraremos, nos harán entender y empatizar con el desarrollo de Sam desde pequeña, cuando escribía cuentos sobre piratas y su profesora se escandalizaba por ello. Los escarceos de la adolescencia, una taquilla decorada con recortables de actrices famosas, cartuchos de videojuegos, un cuarto oscuro con fotografías revelándose y cassettes con canciones punk son algunos de los ingredientes que hacen de Gone Home una aventura inolvidable y de ambientación retro que narra con absoluta naturalidad la historia de dos chicas que se aman.

-Violeta

MechaNika por Mango Protocol (Mariona Valls Porta)

Mariona Valls Porta es la directora de arte de Mango Protocol y diseñadora del universo Psychotic Adventures, un mundo para nada alejado del nuestro en el que reina el caos, la locura y el humor, y donde se basan tanto MechaNika como su próxima entrega Agatha Knife. MechaNika es una sátira mordaz en formato “point and click” acerca de nuestra realidad más cotidiana: un sistema educativo anclado en el pasado, desempleo juvenil y un sentimiento de odio generalizado. Nika, la protagonista, es una niña de 7 años que desea acabar con todo y fundar una nueva sociedad más justa, pero para crear es necesario destruir. Las habilidades de Nika con la electrónica y la mecánica harán posible la construcción de un robot “mecha” controlado por ella, desde el cual conquistará el mundo y lo rehará a su gusto.

-Violeta

One Night Stand por Lucy Blundell

La sexualidad en los videojuegos suele estar tratada bastante mal, aportando una visión inmadura y sonrojante de ella. El sexo se suele ver como un objetivo, un logro o un premio para el jugador, no más importante que un coleccionable. En One Night Stand nada está idealizado, ni es sexy, ni morboso, te despiertas por la mañana legañoso y con resaca en la cama de una desconocida. Lo más interesante es que ella reaccionará acorde con tus decisiones, por lo tanto, de ti dependerá que seáis buenos amigos o que te eche a la calle en pelotas.

-Maria

Ooblets por Rebecca Cordingley

Aunque la fecha de su lanzamiento está prevista para 2018, posiblemente Ooblets sea una mezcla deliciosa entre cultivar, evolucionar y relacionarse. Rebecca Cordingley se atreve a fusionar Harvest Moon, Pokémon y Animal Crossing utilizando unos gráficos hermosamente divertidos y unas animaciones llenas de personalidad. Trabajar la tierra y explorar diferentes escenarios mientras combatimos con mágicas criaturas (ooblets), serán parte de las acciones que podremos realizar desde la protagonista, una chica inquieta y que baila francamente bien.

-Violeta

With Those We Love Alive por Porpentine

Tengo un montón de cuadernos en mi casa en los que me suelo apuntar lo que tengo que hacer, ideas que se me ocurren o dibujillos cutres. Sin embargo, al final la lista de tareas acaba en mi muñeca izquierda, donde se ve mucho mejor y está bastante más a mano (jaja). Gran parte de la gracia de With Those We Love Alive es cómo la historia literalmente te marca, a partir de los símbolos que debemos dibujar en nuestra propia piel a lo largo de la historia. Una aventura gráfica misteriosa, que no explica demasiado, pero súper fascinante.

-Maria

Witchwood Academy por rose11 y celia14

Tuve una decepción gigante cuando a los 11 años no me llegó la carta de Hogwarts. Sabía que la magia no existía, pero en el fondo, tenía la esperanza de estar equivocada y que algún día llegara. Sin embargo el tiempo fue pasando y a los 12 tampoco recibí ninguna carta, ni a los 13, ni a los 14. Lo mismo es que sigue extraviada, quién sabe, lo que sí sé es que jugar a Witchwood Academy es lo más cercano hasta ahora de ir a la escuela de magia y hechicería. Un simulador de citas pequeñito y con gráficos de Game Boy en el que encontraremos el amor entre pociones, encantamientos y exámenes finales.

-Maria

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