Desembarcodelrey.exe | Andrew Morrish
Críticas

Kingsway: ni iOS ni Windows, este es el verdadero sistema operativo

Desembarcodelrey.exe | Andrew Morrish

Kingsway es una obra original como pocas: un RPG que es pura jugabilidad. Absorbente y divertido, quizás peca de falta de profundidad… pero quizás, simplemente, no la necesita.

Andrew Morrish es la cabeza pensante tras este, el nuevo título de Adult Swim Games. Se trata de un diseñador relativamente joven, con algunos juegos ya a sus espaldas (Súper Puzzle Plataform Deluxe), que hasta la fecha no ha hecho más que derrochar frescura en todo lo que hace. Este es, para mi gusto, su mejor título hasta la fecha.

Kingsway es un RPG rápido y exigente, con tintes clásicos y misiones aleatorias. La premisa es sencilla: eliges entre cinco diferentes clases cual será tu estilo de juego (¿Serás un mago que lanza hechizos para eliminar al rival? ¿Un lento guerrero que soporta todo lo que le echan mientras contraataca con furia? ¿Un pícaro centrado en la rapidez de sus dagas?…) tras lo cual te explican someramente que eres un aventurero en busca de una solución para un monstruo gigante que periódicamente asola la tierra. Y ea, ya está, a matar bichos.

sí, así de simple es el juego. | Equilateral

Sí, así de simple es el juego. | Equilateral

La gracia real de Kingsway no es tanto la profundidad de su argumento o el sentido que tiene cada una de tus acciones en el mundo en el que juegas. De hecho, todo el juego carece un poco mucho de hilo conductor. La gracia real de Kingsway está en lo que ya habréis imaginado: su absurda y genial jugabilidad. Todo el juego transcurre en lo que parece una pantalla de Windows 98, las “bolsas” de nuestro inventario son carpetas, los enemigos son pop-ups, el HP y el maná se mide en barras de carga…

En general todo todo es absurdamente naif, una parodia monísima de un sistema operativo que nos muestra una aventura cortita pero regujable hasta el infinito, y de la que nunca te cansas. El combate es el pilar de esta jugabilidad extraña y, siendo tan minimalista como es, uno solo puede asombrarse de que esté tan bien llevado.

La exploración es bastante simplona. Una rejilla de movimiento con barras de carga. | Equilateral

La exploración es bastante simplona. Una rejilla de movimiento con barras de carga. PD: Sí, mi personaje es un travesti. | Equilateral

Si habéis jugado a Dear Tester habréis visto ya las mecánicas base: ventanas que aparecen, botones que clickar rápido, cosas de las que huir con el ratón… que las mecánicas de un combate de rol sean a base de pop-ups nunca se te habrá siquiera pasado por la cabeza, pero créeme que mola mucho cuando lo vives en tus propias carnes. A pesar de lo estático del juego (No cuenta con animaciones reseñables) te hace pensar que todo el rato están pasando cosas y, sobre todo, que tú tienes el control sobre esas cosas.

Nuestros objetos están en una carpeta del escritorio y los enemigos son pop-ups

Kingsway es un juego a contrarreloj. De hecho, lo es literalmente. El reloj de Windows en la esquina inferior izquierda nos muestra el tiempo pasado de nuestra aventura, tendremos 24 horas antes de que el Skyeater (un bicharraco lovecraftiano chungo) se coma el sol y acabe con el mundo, y ese reloj se encarga de recordarnos constantemente cuanto nos queda de ese tiempo. Antes de que pasen esas veinticuatro horas tendremos que encender tres faros custodiados por bosses para ganarnos el derecho a una entrevista con el rey y ver si somos el héroe de las profecías. Para mi gusto este luchar contra el tiempo es quizás lo peor del juego, porque me estreso si no puedo grindear todo lo que quiero, pero entiendo que es un recurso necesario para que las partidas no se eternicen.

¡Popups de batalla! Evade esa poción chunga o la lías. | Equilateral

¡Pop-ups de batalla! Evade esa poción chunga o la lías. | Equilateral

Por otra parte, hay una serie de facciones que no nos querrán poner fácil esto de cargarnos al Skyeter: tenemos a los Cultistas, por un lado, tratando de invocar el poder de los demonios para ahuyentar al dichoso bicho; y a la Iglesia, que veneran al señor destructor de mundos como a un dios. Esta gente no te lo va a poner fácil en tu camino… o quizás te den nuevas formas de cumplirlo.

La variedad de misiones secundarias es muy muy limitada, lo cual se vuelve un poco feo cuando ya has jugado varias partidas. Hay una serie de misiones predefinidas que aparecen cuando el reloj alcanza un determinado momento, y luego hay unas pocas misiones aleatorias que salen cuando exploras localizaciones nuevas. Con todo y con eso el juego ofrece las suficientes bifurcaciones del camino principal, las suficientes opciones, y la suficiente dificultad como para que tenga una rejugabilidad bastante seria.

Te vas a morir con más frecuencia de la que deberías, el mundo no es justo. | Equilateral.

Te vas a morir con más frecuencia de la que deberías, pero al menos cada muerte te servirá para mejorar a los futuros personajes | Equilateral.

A pesar de que para mí la jugabilidad no suele ser el motivo principal que me hace disfrutar de un juego, esta es una maravillosa excepción a esa regla: Kigsway tiene mucho que ofrecer bajo una aparente simplicidad maravillosa y todo se lo debe a la frescura de su gameplay.

Kingsway: ni iOS ni Windows, este es el verdadero sistema operativo
Comments
To Top