Descubrimientos

Pequeñindies Nº6: murciélagos, roguelites y relaciones tóxicas

Pequeñindies Nº6: murciélagos, roguelites y relaciones tóxicas. | Klocki
Pequeñindies Nº6: murciélagos, roguelites y relaciones tóxicas. | Klocki

La selección de hoy nos ha dejado una gran variedad de Pequeñindies: juegos de puzles, aventuras gráficas e incluso documentales interactivos.

De nuevo andamos a vueltas con el Pequeñindies (aunque el último número lo publicásemos hace más de tres meses). Como ya sabéis, en esta sección varios autores de Equilateral escogen cinco videojuegos independientes que pueden llegar a pasar desapercibido pero que valen un potosí. Con la selección de hoy tenéis buen material para pasar el fin de semana rodeados de buenas ideas en forma de jueguicos. Y, como siempre, os recordamos que si queréis recomendarnos algunos pequeñindies para que aparezcan en las próximas secciones sólo tenéis que decírnoslo en los comentarios o a través de Twitter y Facebook:

Klocki

Por Maciej Targoni y Wojciech Wasiak

Klocki es un juego de puzles. Ya está, no tiene más. No hay trama, no hay mensaje, no hay una mecánica increíblemente innovadora que produzca una simbiosis sin igual entre juego y narrativa. Solo son rompecabezas en los que ordenar los patrones de diversas superficies siguiendo un proceso lógico-deductivo. Su estética minimalista, en conjunción con esa música ambiental completamente llana y calmada, lo hacen increíblemente relajante. Perfecto para mantener la cabeza ocupada al tiempo que nos desestresamos. Como no tiene palabras, Klocki nos enseña sus reglas mediante sus propios puzles. Cuando se introduce una mecánica, lo hace con niveles en los que la solución se averigua nada más observarlos y hacer un par de clicks, para que veamos cómo funciona y lo vayamos aplicando en sucesivas iteraciones más complejas. Un aprendizaje muy fluido que no te saca en ningún momento de esa experiencia tan zen que propone. Audiovisualmente atractivo, altamente pulido, y solo cuesta un eurete; todo un caramelito para los que nos encantan los puzles y estar de chill.

-Jonathan León

I woke up next to you again

Por Zephyo

Slow dancing in a burning room es una canción sobre una relación condenada al fracaso pero que ninguno de los miembros quiere dar por finalizada del todo. De este modo ambos se ven envueltos en una dinámica destructiva y dañina de la que no saben muy bien cómo salir. En I woke up next to you again tampoco hay un final feliz, ni la posibilidad de una relación sana; sin embargo los gráficos y la música son tan atmosféricos que nosotros mismos nos vemos arrastrados al medio de la tormenta. Como una catástrofe totalmente inevitable, pero de la que no puedes apartar la vista, amarga pero a la vez fascinante.

– María Darko

Roguelight

Por Daniel Linssen

Daniel Linssen nos trae Roguelight, un roguelite (valga la redundancia) de plataformeo. El atractivo de este pequeñindie reside en su oscuridad. No solo es este un punto vistoso del título, sino que es uno de los ejes principales del juego. A medida que vayamos avanzando, nuestra visión se irá oscureciendo cada vez más, y la única fuente de luz constante la tendremos que crear y administrar nosotros. Si queremos ver los enemigos y trampas que nos rodean, además de las suculentas monedas (las cuales usaremos para conseguir mejoras postmortem) que pueblan estas mazmorras, tendremos que usar nuestras propias flechas. Y aquí es cuando entra una elección entre un manejo de recursos muy minimalista y nuestro porvenir. Aquí es donde entramos en una dinámica de riesgos calculados muy bien creada, sobre todo si tenemos en cuenta las dimensiones de Roguelight. Cada vez que nos preparemos para disparar, podremos aumentar nuestra capacidad de ver en la oscuridad, pero tendremos que sacrificar nuestra fuente de luz más estable para deshacernos de los enemigos que nos rodean. ¿Os arriesgaréis a evitar a los monstruos o preferís exponeros a la más absoluta de las oscuridades? Podéis probar vuestra suerte contra Roguelight en itch.io.

– Iván Lerner

Localhost

Por interactive

Es tu primer día de trabajo: tu jefe no está y te encarga limpiar discos duros que contienen viejas IAs a retirar, pero te advierte de que tengas cuidado porque pueden comportarse de forma muy parecida a personas para tratar de evitar ser borradas. Activar los discos duros te permite conocerlas y entender por qué no quieren ser eliminadas, conocer su “vida” hasta entonces. Las relaciones que se descubren que existen entre ellas, la aparición de enigmas y desconocer si dicen la verdad o mienten para sobrevivir; junto al extraño cuerpo robótico en el que las introduces, envuelven todo con un aire de misterio inquietante. El enigma que plantea el juego no lo resolví en mi partida, puede que haya un camino para ello o quizás la intención es que quede en el aire. Siempre me quedará la duda de si había realmente un misterio o era todo una estrategia de las IAs para intentar salvarse.

– Diego Iglesias

Echo

Por Team Echo

Más que un videojuego, Echo es una especie de documental interactivo (al menos así lo definen sus creadores en su página de itch.io). Se trata de una obra de menos de diez minutos de duración en la que controlamos a un murciélago cuya cueva se está derrumbando; es por eso que debe encontrar al resto de miembros de su colonia para salir de ahí y alcanzar otro sitio en el que asentarse. Bajo esta premisa Echo nos enseña algunos de los aspectos básicos del comportamiento de los murciélagos a través de una voz en off heredada de los documentales audiovisuales, pero lo más interesante sin duda es la mecánica de ecolocalización: a través de la jugabilidad de Echo podemos adentrarnos un poco más en el funcionamiento del curioso método de movimiento que utilizan los murciélagos para evitar obstáculos y depredadores. No es que sea el juego más pulido del mundo, pero es una combinación más que aceptable entre juego y documental.

– Manu Delgado

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