Crítica de Far From Noise. | George BatchelorFar From Noise
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Far From Noise: la belleza del momento presente

Crítica de Far From Noise. | George Batchelor

Far From Noise es una escena de quietud acompañada de los ligeros movimientos de un automóvil que hace equilibrios entre la vida y la muerte. Creado por George Batchelor, con predilección por temática existencialista, el juego se basa en hacernos apreciar el momento presente incluso cuando ese momento se da en unas circunstancias extremas, alejándonos del mundanal ruido.

Estamos al borde de la muerte (literalmente, en un precipicio) mientras la vida se sucede a nuestro alrededor. Las hojas de los árboles susurran agitadas por el viento, los pájaros surcan libres el cielo, las mariposas pululan entre las flores, las olas del mar vienen y van… ¡Pero estamos atrapados dentro de un coche! Y lo que es peor, el motor no arranca. Los sonidos envolventes de la naturaleza son lo único que tenemos mientras esperamos que el motor se enfríe, y que nuestra mente se tranquilice: “puedes ganar claridad y perspectiva cuando ralentizas tus pensamientos”. La armonía de la vida es representada simbólicamente por un automóvil que no cesa de oscilar y sin embargo permanece en el mismo lugar.

Se acabó. | Equilateral

Far From Noise trata sobre lo transitorio y el cambio, al mismo tiempo trata la consistencia, la inmutabilidad de ciertas cosas que, a pesar de que nuestra existencia finalice, siguen permaneciendo sin alteración: “ese árbol continuará anclado a las rocas, la hierba seguirá danzando con el viento”. Se podría decir que Far From Noise da vida a la canción Never Before At The Beauty of Spring, de Ordo Rosarius Equilibrio, una hermosa oda a la primavera y la noción de que su belleza es efímera.

No importa lo que hagamos, la naturaleza se abrirá paso, somos insignificantes

No vemos al personaje del que elegimos las opciones de diálogo, por lo que comenzamos a aportarle personalidad al coche e incluso podemos ponerle un nombre, deshumanizando al pasajero y poniéndonos en la piel (o metal) de un Citroën 2CV que se ha pasado de frenada hasta que poco a poco vamos descubriendo (y tejiendo nosotros mismos) la identidad de su conductora. En Far From Noise nada viene dado, es el paso del tiempo el encargado de ir descubriendo respuestas al bucólico dilema que tenemos delante. El transcurrir de las horas viene marcado por el reloj Sol, las inclemencias del tiempo y los animales que aparecen y desaparecen en escena. Far From Noise nos hace admirar el espectáculo del ciclo día-noche con cambios de luz y color graduales.

Ocaso eterno. | Equilateral

En el ocaso del día, un rayo de esperanza ilumina el camino cuando aparece un hermoso ciervo. Su presencia encarna la figura contemplativa y la voz de la conciencia como una especie de gurú mindfulness. Nos habla de extender nuestra mirada más allá del horizonte y trascender fuera de lo que tenemos delante, planteándonos un ejercicio de perspectiva:

“Si no te sientes pequeño es porque no has puesto tu mirada suficientemente lejos”

No logramos empatizar con la situación de ansiedad que debe estar sufriendo la persona que está en el acantilado porque nuestra perspectiva es desde fuera del vehículo, es precisamente este cambio de perspectiva lo que el ciervo le aconseja a la joven para hacerla entrar en calma. Lo que queremos en realidad no es salir del coche sino disfrutar de la experiencia que el juego pueda aportarnos, nuestros pensamientos oscilan entre dar por finalizado el viaje o tratar de sacar algo interesante de él, siendo nosotros tanto la pasajera como el ciervo al mismo tiempo.

Noche en Far From Noise. | Equilateral

Llega un momento en el que tienes que aceptar tu suerte, rendirte a la situación como un alma sumisa y abrazar el destino fatal. Al igual que en la meditación mindfulness, tenemos que aceptar los pensamientos y circunstancias tal como nos llegan, sin juzgar y eliminando todo apego. Far From Noise es un estudio de la psique humana en situaciones límite, con pequeños destellos de locura y humor negro junto a una progresión de desesperación, ira, tristeza, añoranza, melancolía y reflexión. En situaciones tales como esta, lo último que nos queda es tratar de establecer una conexión con el mundo e interpretar la fatalidad como una oportunidad para apreciar las maravillas que nos rodean antes de morir.

Aunque sea tan solo un conjunto de píxeles y sonidos, Far From Noise consigue trascender y hacernos contemplar la naturaleza con otros ojos

Existen diferentes finales al dilema planteado por Far From Noise (huir o esperar), decisión narrativa que aporta cohesión al juego y le otorga el carácter interactivo que este tipo de aventura textual precisa. Al igual que la naturaleza es cíclica, podemos volver al juego tantas veces como deseemos para repetir la experiencia una y otra vez: “cuando tu mente vuelva a este lugar, quizás entonces encuentres claridad en momentos oscuros”.

Far From Noise: la belleza del momento presente
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