Crítica de Monster Prom. | Equilateral
Críticas

Monster Prom: tener un crush con una fantasma

Crítica de Monster Prom. | Equilateral

Monster Prom es un simulador de citas ágil y fresquito en el que nuestro objetivo es llevar al baile de promoción a un monstruo sexy.

Me gustan un montón los simuladores de citas, lo digo muchas veces pero me resultan muy divertidos. En general cualquier tipo de ficción que tenga relación con los romances tiene automáticamente mi atención, especialmente si hablamos de romances no heteronormativos. Eroges, novelas visuales e incluso títulos más centrados en la acción como Dragon Age o Fallout me generan un interés automático, hasta soy capaz de dar esa lectura a juegos que no tienen nada de romance como Dark Souls. Debe ser que soy una romántica, o una cursi, o tengo complejo de Celestina, no lo sé, pero es algo que no puedo evitar.

Monster Prom es una forma de reimaginar el género del simulador de citas pero con un toque de frescura. Uno de sus mayores atractivos es su modo cooperativo local y online de hasta cuatro jugadores en el que deberán competir por el amor del monstruo deseado. Su jugabilidad se asemeja mucho a The Yawhg (una de las principales inspiraciones del juego) y combina elementos más o menos aleatorios con estadísticas al más puro estilo de una partida de rol. Al comenzar cada partida podremos elegir la duración (tres o seis semanas), el número de jugadores, el avatar que nos representa (del que podremos especificar pronombres y nombre) y haremos un divertido test de personalidad que decidirá nuestras estadísticas iniciales.

A partir de este momento podremos ir a distintas zonas del instituto, charlar con nuestros compañeros y tirar fichas cual Naruto tira shurikens. Sin embargo, no esperéis la clásica aventura gráfica cargada de texto y larga, cada partida dura entre 30 y 60 minutos y se caracteriza por un ritmo dinámico y un humor absurdo lleno de referencias a la cultura popular. Cada poco tendremos que elegir entre varias opciones en la conversación que nos subirán o bajarán las estadísticas o servirán para ganarse el amor de nuestra pareja soñada, sin embargo estas opciones siempre tienen resultados impredecibles por lo que nuestra cita del baile de promoción nunca estará asegurada.

Entre los personajes nos encontramos con Damien, un demonio aficionado al drag con un poco de mala baba; Polly, una fantasma a la que le gusta hacer bromas pesadas junto a Scott, un hombre lobo; Liam, un vampiro hipster; Vera, una gorgona fría y calculadora y Miranda, una sirena rosita y dulce. Ayuda a definir su personalidad el diseño de personajes, muy cuidado y estilizado, lleno de colores saturados. En general, el juego queda muy cohesionado con el tono divertido del guión, la estética y la música.

 

La panda fantasma | Monster Prom

 

A pesar de sus partidas cortas, el juego está lleno de situaciones y finales por lo que no se hace nada repetitivo. Monster Prom se puede disfrutar tanto si eres fan de las aventuras gráficas como si quieres reírte un rato jugando en el sofá con los amigos de las burradas que hace Demian con el fuego.

Monster Prom: tener un crush con una fantasma
Comments
To Top