Hyper Light Drifter - Special Edition: vagando sin palabras. | Equilateral
Críticas

Hyper Light Drifter  Special Edition: vagando sin palabras

Crítica de Hyper Light Drifter Special Edition. | Equilateral

Hyper Light Drifter Special Edition para Nintendo Switch ofrece pocas novedades respecto a la versión original, pero es ideal para quienes no lo jugaran en su momento con su mundo a explorar envuelto de misterio, demasiado incluso. 

A la deriva. Así suelen ser nuestras exploraciones de los mundos virtuales: nos movemos por los escenarios sin conocer cuál será nuestro destino, esperando encontrar cosas que den significado a nuestro viaje sin rumbo. A veces hay suerte y encontramos un camino oculto, otras veces no; si intuimos haber llegado al camino por el que la historia nos pide seguir, volveremos atrás para mirar otras zonas primero como evitando cumplir con el deber.

Es algo que ya deja caer el Drifter (vagabundo en inglés) incluído en el título del juego, Hyper Light Drifter, y que da nombre al protagonista anónimo: nos dedicamos a vagar sin un rumbo fijo por el mapa del mundo, viendo qué objetos encontramos para recogerlos o activarlos sin saber muy bien por qué. Hyper Light Drifter quiere ser opaco, huyendo de explicaciones claras y reduciendo el texto a unas pocas líneas de tutorial durante los primeros compases de la partida. Así pues, recae en nosotros como jugadores el peso de intuir qué estamos haciendo y los motivos, a base de conectar puntos entre la cinemática inicial y pequeñas cosas que se ven por los escenarios mientras jugamos; aunque como ya se dejó caer en la crítica de la versión original, esta narrativa no acaba de funcionar del todo.

Culpa de ello es la mudez del juego, que lo hace más opaco de lo que debería ser y juega en detrimento del resto de partes. Hace falta tener claro que la opacidad de por sí no es algo malo, ejemplo son obras como La-Mulana o su secuela, extremadamente opacas y crípticas, pero en ellas esto tiene un fin claro: quieren que nos devanemos los sesos porque, al fin y al cabo, somos exploradores de complejas ruinas ancestrales llenas de acertijos. Sin embargo, aquí tenemos una aventura inspirada en la dinámica de los juegos de la saga Zelda, en la que se crea un aura de misterio alrededor de algo que no es tan misterioso. Esto provoca que durante los primeros compases de Hyper Light Drifter haya momentos en los que, quizás, podamos sentir que estamos explorando por explorar, porque estamos en un videojuego y encontrar objetos es nuestro deber. Habrá quienes tras poco tiempo se metan de lleno en esta dinámica de buscar cosas sin saber muy bien el porqué, pero existe el riesgo de que otros nunca lleguen a conectar con el juego y durante toda la aventura se muevan a la deriva (drifting), esperando encontrar cosas que por lo menos les hagan sentir que hay una progresión.

Is this a Final Fantasy XV reference? | Abylight Studios

Is this a Final Fantasy XV reference? | Abylight Studios

Al final todo se resume en explorar un mapa mientras se lidia con enemigos y se buscan unas gemas rosas, dinero y otros coleccionables (como unas llaves o unas tablillas) cuyo uso desconoceremos hasta que, simplemente, encontremos una puerta que nos exija haber recogido una cifra arbitraria de estos. Y tras esas puertas a veces habrá mejoras de equipamiento totalmente opcionales, dado que perfectamente se puede completar la aventura sin haber visto ninguna. Salvo unos requisitos mínimos, que sirven para controlar nuestro acceso a los jefes, casi siempre parece que viajemos por el mapa en un afán de completar números de coleccionables, más teniendo en cuenta que en ningún momento se especifica el efecto de cada pieza de equipamiento adicional (solo se puede saber observando con detalle las diferencias de comportamiento en el combate de cada una); por lo que uno se pregunta: ¿por qué estoy haciendo todo esto?

Por ello, pese a que se cite The Legend of Zelda: A Link to the Past como gran referente, en el cual es inevitable no pensar dada la estructura general del juego (encontrar gemas, explorar mazmorras y pelear contra grandes jefes), Hyper Light Drifter me recordó más a la libertad a la hora de moverse por el mapa del primer juego de la saga, The Legend of Zelda, o al más reciente, y también en Switch, Breath of the Wild. Todos ellos tienen lugar en mundos que han sufrido alguna clase de apocalipsis, en los quedan muy pocos habitantes sobreviviendo como pueden y son escenarios llenos de secretos a encontrar, además de que son obras relativamente opacas respecto ello (Breath of the Wild lo es menos). Sin embargo, en estos casos se deja entrever lo suficiente sobre el mundo y el fin que tiene localizar los objetos como para encender la chispa de la motivación por localizarlos.

Es pa dar de hostias | Abylight Studios

Es pa dar de hostias. | Abylight Studios

Y es una pena, porque el mundo de Hyper Light Drifter es muy bonito: el contraste de verdes y rojos parece el pilar fundamental de los diseños, pero también tiene espacio para desiertos o ruinas rodeadas de agua; hay algunos planos, como los restos de los cuerpos de viejos titanes, que son muy impactantes cuando se ven por primera vez. También algunos habitantes del mundo tienen relatos que contar y lo hacen mediante dos o tres imágenes que dejan entrever que hay muchas historias escondidas en ese mundo, pese a que solo veamos la punta del iceberg de algo muy interesante (aunque, todo sea dicho, suelen ser relatos muy independientes los unos de los otros). Pero, tristemente, no es suficiente para motivar a explorar, ya que la forma de encontrar la gran mayoría de secretos es moverse por el mapa y revisar sistemáticamente pequeñas marcas en el suelo, las cuales indican que hay algo escondido ahí mismo.

 Y es por eso que hablaba de lo poco necesaria que puede ser esta opacidad: no sirve para crear elaborados acertijos que escondan las cosas o misterios que resolver, porque al final todo consiste en fijarse en marcas y encontrarse con una puerta que abrir una vez hemos recopilado suficientes cosas. Hay partes del juego, como los personajes, que han sido obligadas a callar cuando piden a gritos hablar y definir un poco más su historia, aunque sea en unas pocas frases, y algo más de voz hubiera beneficiado la motivación por la exploración e incluso ayudar a acrecentar esa sensación de misterio — un poco como ocurre con la historia construida a base de descripciones de objetos de los títulos de From Software — . Aunque también es cierto que para quien quiera resolver acertijos hay unas tablillas con un lenguaje que descifrar a base de papel y bolígrafo, pero a efectos prácticos es algo totalmente externo a la partida que sirve para intentar conocer un pelín más la historia pasada del mundo (que no la del presente, que es la de los personajes que intentan contar su historia).

Ahora bien, moverse por las minimazmorras llenas de trampas y enemigos funciona perfectamente y el combate es muy placentero: te mueves con soltura por el mapa dando espadazos y disparando a los enemigos. Hyper Light Drifter suele ser exigente con los reflejos y, a nada que nos despistemos, podemos, ver desaparecer la vida en un instante o morir aplastados por una trampa, pero tampoco es excesivamente difícil. Para los interesados en esta versión, los controles en Switch funcionan bien y el juego se mueve de forma muy fluida la mayoría del tiempo, salvo alguna pequeña caída de frames cuando hay una cantidad excesiva de enemigos, pero nada especial (de hecho, solo me ocurrió dos veces y fue en el mismo punto).

Zettai Unmei Mokushiroku | Abylight Studios

Zettai Unmei Mokushiroku. | Abylight Studios

¿Y qué trae de especial esta edición de Nintendo Switch para justificar el subtítulo de Special Edition? Para empezar una nueva zona relativamente corta, en forma de torre a la que se puede acceder tras haber encontrado unas pocas llaves durante el desarrollo habitual de la partida (con guiño a los Bosques perdidos de Zelda incluído). Esta sección, totalmente centrada en el combate, añade un nuevo jefe y nos recompensa con un nuevo traje y arma. Y también incluye todavía más piezas de equipamiento, las cuales están desperdigadas por el mundo como otros tantos secretos que ya tenía el juego de serie. No son grandes novedades para quienes ya jugaron la versión original, pero para quienes lo juegan por primera vez, entre los que me incluyo, es  la versión definitiva, con el añadido poder ser portátil.

Quien no suele buscar muchos secretos igual acaba algo decepcionado con Hyper Light Drifter: tanta obsesión por las cosas escondidas juega en detrimento del conjunto, haciendo opaco algo que no necesitaba serlo y con un diseño de niveles que en ocasiones parece pensar más en ubicar coleccionables que en el propio nivel en sí. Pero para aquellos que sistemáticamente intentan encontrar todos los objetos ocultos de los mapas, debe ser un paraíso.

Hyper Light Drifter  Special Edition: vagando sin palabras
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