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Malviviendo con Damnview: Built from Nothing

Malviviendo con Damnview: Built from Nothing. | Equilateral
Malviviendo con Damnview: Built from Nothing. | Equilateral

El retorno de Brainwash Gang se llama Damnview: Built from Nothing, un título en el que tendremos que elegir entre formar parte de la maquinaria explotadora de la sociedad o refugiarnos en la arriesgada periferia para llegar a un futuro mejor.

Hace unos días tuve el placer de poder acudir al evento de presentación de Damnview: Built from Nothing, lo nuevo de Brainwash Gang en colaboración con Sindiecate. El título fue anunciado hace justo un mes, y desde el primer momento quiso dejar clara una cosa: es una de esas obras que quiere destacar, un título con una personalidad tan propia como potente. Describiéndose a sí mismo como un simulador sobre la cultura occidental y las diferencias de clases sociales, el título quiere que vivamos en nuestras carnes lo abrasivo de lo mundano. Tal y como pude ver, lo hace una manera tan efectiva como atrevida.

Según me contaban ayer en la presentación, comenzaremos el juego siendo un ciudadano más, alguien completamente prescindible. Desde el primer momento se nos darán muchas opciones y responsabilidades: tendremos que conseguir dinero para subsistir, cuidarnos comiendo bien y descansando, pensando en nuestro futuro… Nuestros recursos serán tan limitados como opuestos. En Damnview tendremos la posibilidad de ganarnos la vida de maneras muy distintas, y esto dejará huella tanto en la ciudad como en nuestro futuro. Podremos pasar nuestra vida trabajando en una lavandería, sí, cobrando poco dinero y usando mucho tiempo y energía, o tendremos la posibilidad de lucrarnos gracias a actividades ilegales, las cuales serán arriesgadas pero nos darán muchos beneficios. Es aquí donde comenzarán nuestras decisiones, tanto a nivel mecánico como narrativo. ¿Queremos llevar una vida honesta, planificada y llena de esfuerzos? ¿Preferimos arriesgarnos para tomar un atajo hacia un mejor porvenir? Todo eso será nuestra decisión.

Screenshot oficial de Damnview: Built From Nothing. | Sindiecate

Screenshot oficial de Damnview: Built From Nothing. | Sindiecate

Una de las cosas que definen a este título es cómo se aproxima al concepto del empleo. De poco serviría criticar el esclavismo que se encuentra en los trabajos no cualificados si no tuviésemos que desempeñar estas actividades. Desde Brainwash Gang quieren que la monotonía de lo mundano sea algo que el jugador sienta en sus propias carnes, trabajar es más que ir a un lugar y gastar horas y energía, trabajar es tiempo de juego en el que estaremos obligados a realizar estas actividades. Para darle algo más de chicha al asunto, además tendremos algunos eventos más o menos aleatorios diseñados para que tengamos que salir de nuestra zona de confort. Las eventualidades, como en la vida real, son obstáculos que tendremos que solventar y podrán costarnos dinero, salud o hasta nuestra fuente de ingresos. Esta tensión está plenamente medida para transmitir las sensaciones de inseguridad que se viven en el día a día de alguien que subsiste con lo mínimo. Por otro lado, también nos empujarán a buscar alternativas, pues la calle siempre tiene atajos atractivos, aunque bastante ilegales.

No nos encontraremos con el típico salto temporal y multa, sino que tendremos que vivir la experiencia de ser un reo

Al hablar con Edu Verz, director del título, hizo énfasis en cómo el mundo abierto que tendremos está hecho para ser vivido como ciudadano, no fuera de él. Pese a poder conducir de manera parecida a la que veíamos en los primeros Grand Theft Auto, no será esta la manera correcta de hacerlo si queremos prosperar. Pese a ser un sandbox, hay que entender que no estamos por encima de las reglas, sino que éstas serán, en mayor o menor medida, las cadenas que la sociedad ha puesto sobre nosotros.

Algo tan simple como atropellar a un peatón puede enviarnos a la cárcel, como sería lógico en el mundo real. Aquí, de nuevo, no nos encontraremos con el típico salto temporal y multa, sino que tendremos que vivir la experiencia de ser un reo. Pagaremos por nuestras fechorías, sí, pero la divisa serán nuestras propias horas de juego y todo con lo que tengamos que lidiar tras nuestra liberación (perder nuestro antiguo empleo, enfrentarnos a la dificultad de encontrar uno nuevo, vernos obligados a aceptar sólo oportunidades ilegales para poder subsistir…). Es en estos elementos donde podemos encontrar el verdadero mensaje social de Damnview, las propias limitaciones de la sociedad alimentan, de manera inevitable, los ciclos de reincidencia y las dificultades sociales actuales.

Con un desarrollo que aún se encuentra en fase temprana, Damnview: Built from Nothing busca cambiar la manera en la que entendemos el espacio jugable. No quiere que seamos un ser extraordinario despegado de la realidad de su mundo, sino que vivamos en nuestras propias carnes lo duro de malvivir en una sociedad que nos ve como algo secundario. Sí, la tentación de romper las normas está ahí, y es un camino válido, pero no por ello fácil. Las consecuencias irán más allá de una línea de diálogo echándonos la bronca, tendremos que vivirlas en nuestras propias carnes y aprender a seguir adelante pese a ello. Yo, personalmente, estoy impaciente por ver el resultado final de un título tan visceral y orgánico como personal. Desde luego, será una de esas obras que no deberán pasar desapercibidas.

 

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