Gato Roboto: metroidvania minino. | Equilateral
Críticas

Gato Roboto: mini metroidvania minino

Gato Roboto: metroidvania minino. | Equilateral

doinksoft y Devolver Digital se unen para traer este pequeño metroidvania llamado Gato Roboto: una gata en un mecha intentando salvar a su dueño de un planeta abandonado.

Gato Roboto (Steam, Switch) no es ni más ni menos que un metrodivania. El juego desarrollado por doinksoft y distribuido por Devolver Digital utiliza los elementos básicos del género con una aportación casi nula a la fórmula original: escenarios interconectados, plataformas en dos dimensiones, habilidades especiales, enemigos, jefes finales y, por supuesto, backtracking. Sin embargo su falta de innovación no lo hace malo, de hecho Gato Roboto es un título excepcional, muy complaciente y agradable de jugar.

De hecho su gamefeel es de lo más destacable del título. Gato Roboto dispone de unas detalladas animaciones pese a su estilo artístico retro pixel art en blanco sobre negro. Cada elemento del juego se mueve con un objetivo: en los enemigos su fluidez aporta la suficiente información para descubrir los loops de ataque, mientras que en los de Kiki, la gata protagonista, las animaciones se sincronizan perfectamente con los inputs del jugador.

Todo está en perpetuo movimiento, como invitándote a entrar en la propuesta; es una pequeña fiesta de tiritos, saltos y explosiones, una fiesta que evidentemente no quieres perderte. Es adorable al tiempo que sencillo, inmediato en el arranque: un click y ya estás jugando, estás dentro, brincando por ahí con un gato dentro de un mecha. Antes de darte cuenta ya estás divirtiéndote.

Gato Roboto es un metroidvania, sí, pero ha aprendido bien de juegos como Minit, Downwell o Nuclear Throne. Es la expresión más recogida del género, no es un reto frustrante como Hollow Knight, sino un paseo con obstáculos lo suficientemente bien medidos como para que siempre quieras volver a enfrentarte a ellos. Es agradable de jugar sin dejar de ser desafiante.

Un gato, un soldado estrellado y un exoesqueleto. | doinksoft

Un gato, un soldado estrellado y un exoesqueleto. | doinksoft

Dentro de su interpretación canónica del metroidvania, Gato Roboto se permite algún que otro despunte en las mecánicas que culmina una propuesta redonda. Es el caso de su doble vertiente mecánica: aunque la mayor parte del tiempo juguemos con Kiki dentro del robot, también es posible manejar sólo a la gata. De hecho es inevitable en según qué zonas; doinksoft ha aprovechado esta doble faceta en su diseño de niveles con puzles y zonas accesibles únicamente en una de las dos formas del personaje. Quizás se utiliza menos de la cuenta (o menos de lo que me gustaría), pero cuando lo hace funciona muy bien, no sólo por el cambio de ritmo en el control del personaje sino también en el propio reto, porque cuando Kiki está fuera del exoesqueleto sólo dispone de un toque de vida, mientras que con el robot resiste muchos ataques más.

Además, ya para acabar, cabe destacar el buen trabajo realizado en cuanto a diseño de personajes. Gato Roboto tiene pocos diálogos, aunque más de los que pueda parecer en un primer momento. Sus diálogos son bastante graciosos dada la estúpida situación de ver a un soldado espacial atrapado en su nave dando órdenes a su gata para que le salve de aquel planeta abandonado. Con muy poquito consigue mucho, en realidad, así que su guión es un plus para entrarle a esta historia.

En definitiva, Gato Roboto es un juego simple, con un ritmo muy bien medido y un estilo que deja claro que su interpretación del metroidvania tiene un profundo trabajo detrás de todo lo que se ve a simple vista. Quizás no pase a la historia, quizás no nos acordemos de él ni siquiera en la típica lista de juegos de finales de año, pero estoy seguro de que gustará a todo aquel que se acerque a su propuesta, sin demasiadas sorpresas pero con buen sabor de boca final.

Gata submarina. | doinksoft

Gata submarina. | doinksoft

Gato Roboto: mini metroidvania minino
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